LA PELÍCULA DE LA SEMANA

Loading...

martes, 30 de mayo de 2017

CLINT EASTWOOD

Clint Eastwood nació en San Francisco el  31 de mayo de 1930. Actor, director, productor, músico y compositor estadounidense, desde 1967 posee su propia productora, Malpaso Productions, con la que ha financiado la mayor parte de su filmografía.

Asimismo, realizó una incursión en la política, siendo elegido alcalde de la localidad californiana de Carmel, donde ejerció como tal desde 1986 hasta 1988. 

Debutó profesionalmente en 1956, aprovechando la oportunidad que le brindó Universal Pictures.  Entre sus primeros trabajos (muchos de ellos sin acreditar) figuran títulos como “Francis en la Marina” (1955) de Arthur Lubin, “Lady Godiva” (1955), también de Lubin, o “Tarántula” (1955) de Jack Arnold. En el año 1959 alcanzó la popularidad con el personaje de Rowdy Yates, protagonista de la serie televisiva del Oeste “Rawhide”.

Este papel llamó la atención del realizador italiano Sergio Leone, quien con la colaboración esencial de Eastwood creó el subgénero denominado popularmente “Spaghetti Western”. Su primer proyecto conjunto fue “Por un puñado de dólares” (1964), al que siguieron “La muerte tenía un precio” (1965) y “El bueno, el feo y el malo” (1966), tres cintas que le convirtieron en uno de los intérpretes más populares de la época. 

A finales de la década de los sesenta se unió a otro de sus maestros, Don Siegel, filmando “La jungla humana” (1968), “Dos mulas y una mujer” (1969), “Harry el sucio” (1971), “El seductor” (1971) y “Fuga de Alcatraz” (1979). Así, el policía Harry Callahan se convirtió en otro de sus "alter ego" más reconocidos y exitosos. Tras “Harry el sucio” llegaron “Harry el fuerte” (1973) de Ted Post, “Harry el ejecutor” (1976) de James Fargo y Allen E. Smith, “Impacto súbito” (1983), dirigida por él mismo y, finalmente, “La lista negra” (1988) de Buddy Van Horn.

En 1971, tras integrar los repartos del musical “La leyenda de la ciudad sin nombre” (1969) de Joshua Logan y “Los violentos de Kelly” (1970) de Brian G. Hutton, dio el salto a la dirección debutando con la muy estimable “Escalofrío en la noche” (1971), a la que siguieron “Infierno de cobardes” (1972), “El fuera de la ley” (1976) y “Ruta suicida” (1977).

En su faceta como realizador comenzó a cosechar aplausos, merced a los largometrajes “Cazador blanco, corazón negro” (1990) y, sobre todo, “Bird” (1988), biopic del músico de jazz Charlie Parker. Sin embargo, su mayor logro llegaría de la mano de “Sin perdón” (1992), western crepuscular con el que ganó el Oscar al mejor director y otro galardón más en la categoría de mejor película, además de ser nominado como mejor actor. Destacan igualmente “En la línea de fuego” (1993) de Wolfgang Petersen, “Un mundo perfecto” (1993), “Los puentes de Madison” (1995), “Medianoche en el jardín del bien y del mal” (1997), “Space Cowboys” (2000), “Mystic River” (2003) y “Million Dollar Baby” (2004), todas ellas bajo su dirección. 

Por “Mystic River” optó a la estatuilla al mejor director, que ganó (junto con el Globo de Oro) por “Million Dollar Baby”, galardonada además como mejor película. En “Banderas de nuestros padres” (2006) y “Cartas desde Iwo Jima” (2006) ofreció dos versiones distintas de una misma batalla, que tuvo lugar en una dicha isla japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Su prolífica carrera detrás de la cámara continuó con cintas tan diversas como el thriller psicológico “El intercambio” (2008), con Angelina Jolie, o el drama urbano “Gran Torino” (2008), pasando por “Invictus” (2009), con Morgan Freeman dando vida al activista Nelson Mandela, la historia sobrenatural de “Más allá de la vida” (2010), con Matt Damon al frente del elenco, o “J. Edgar” (2011), perfil biográfico del director del FBI J. Edgar Hoover, con Leonardo DiCaprio como estrella. 

Más tarde se embarcó en los rodajes de “Jersey Boys” (2014), una visión del grupo pop Four Seasons y “El francotirador” (2014), historia real del soldado Chris Kyle, encarnado por Bradley Cooper. Dos años después volvió a elegir a otro héroe popular, el piloto aéreo Chesley “Sully” Sullenberger (en la piel de Tom Hanks) para "Sully", film en el que aborda un accidente aéreo sobre el río Hudson de Nueva York en enero de 2009.

Escena de "Sin perdón"




Escena de "En la línea de fuego"




Escena de "Million Dollar Baby"



lunes, 29 de mayo de 2017

PALMARÉS DE LA 70 EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CANNES (Cannes Film Festival)



El 70 Festival de Cannes ha tocado a su fin con el anuncio del palmarés de la Sección Oficial, que dio a conocer el jurado presidido por el cineasta español Pedro Almodóvar. 

La Palma de Oro ha recaido en la película «The Square», de Ruben Östlund. 

La directora Sofia Coppola y los actores Joaquin Phoenix y Nicole Kidman han sido algunos de los protagonistas de esta última jornada del certamen.



LISTADO COMPLETO DE GALARDONES


-Palma de Oro: «The Square», de Ruben Östlund.
-Gran Premio del Jurado: «120 battements par minute», de Robin Campillo.
-Premio Especial del 70 Festival de Cannes: Nicole Kidman.
-Mejor director: Sofia Coppola, por «La seducción».
-Mejor actriz: Diane Kruger, por «In the Fade».
-Mejor actor: Joaquin Phoenix, por «You Were Never Really Here».
-Premio del Jurado: «Nelyubov» («Loveless»), de Andrey Zvyagintsev.
-Mejor guion: («ex aequo») Yorgos Lanthimos por «The Killing of a Sacred Deer» y Lynne Ramsay por «You Were Never Really Here».
-Mejor cortometraje: «Xiao cheng er Yue» («A Gentle Night»), de Qiu Yang. 
-Mención especial: «Katto» («The Ceiling»), de Teppo Airaksinen.
-Cámara de Oro a la mejor ópera prima: «Jeune Femme», de Léonor Serraille.



viernes, 26 de mayo de 2017

PIRATAS DEL CARIBE: LA VENGANZA DE SALAZAR (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales)

Ha llegado a las carteleras la quinta entrega de la saga “Piratas del Caribe”. Y, como sucede con esas mareas de los océanos sobre los que surcan los barcos que protagonizan cada película, las aventuras del capitán Jack Sparrow avanzan y retroceden cada cierto tiempo. Van y vienen con una frecuencia casi puntual, aunque buena parte de las señas de identidad de esta franquicia se baten ya en retirada, en marea baja. Después de los tres primeros títulos rodados bajo las órdenes de Gore Verbinski (cineasta muy apropiado para el estilo desenfadado del proyecto), y tras la aportación de un más desubicado Rob Marshall, ahora es la pareja de noruegos formada por Joachim Rønning y Espen Sandberg la que se coloca detrás de la cámara. Los personajes otrora protagonistas, interpretados por Keira Knightley y Orlando Bloom, así como la genial banda sonora compuesta por Hans Zimmer, parecen estar también de repliegue dentro de un serial cinematográfico que está cayendo en la misma trampa de muchas producciones: la de la reiteración y la prolongación basadas tan sólo en las expectativas de la recaudación. 
He manifestado en numerosas ocasiones que la primera cinta -estrenada en 2003- me pareció divertida, ágil, entretenida y con un punto artístico envalentonado y meritorio. La segunda, cuatro años más tarde, me produjo similares sensaciones, pero en un lapso de tiempo más reducido en cuanto al metraje total. La tercera y la cuarta suponían, en mi opinión, malas copias con escasas ideas y demasiado afán por copiar y reincidir en lo anterior, de modo que me dispuse a enfrentarme a las primeras secuencias de la quinta con pocas esperanzas y muchas reticencias. 
Por alguna razón que desconozco, su título en España es “La venganza de Salazar”, si bien en la versión original figura “Dead Men Tell No Tales”, algo así como “Los hombres muertos no cuentan cuentos”, metáfora (intencionada o no) de lo que les está sucediendo a estos largometrajes que conforman el bloque de “Piratas del Caribe”. Ya no nos cuentan cuentos ni historias, porque todo está más que dicho. Se imitan a apabullarnos visualmente y a explotar el filón de los efectos especiales. Parten de la errónea teoría de que, a fuerza de deslumbrarnos con los prodigios de la técnica, no nos daremos cuenta de los vacíos del guion y del agotamiento de los personajes. Ello, unido al tirón de las buenas referencias de anteriores entregas, se les antoja suficiente argumento para que el público pase por taquilla y les haga obtener importantes ingresos económicos. 
No obstante, para ser justos, es preciso reconocer que algunas secuencias están muy bien rodadas y respetan el estilo característico que tantos triunfos deparó a esta fórmula. Aun así, carece de una auténtica trama, de diálogos ácidos y de la necesaria creatividad artística para resistir las casi dos horas y cuarto que dura la proyección. Al final, por más que quieran parapetarse tras las elevadas cifras de inversión, se nota que la verdadera finalidad no es otra que alargar el éxito de la saga, más que continuar exprimiéndole jugo al relato. 
En esta ocasión, Jack Sparrow se enfrenta a un grupo de piratas-fantasma comandados por el terrorífico capitán Salazar, recién evadido del Triángulo de las Bermudas. Su única posibilidad para salir con vida es encontrar el legendario Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto que otorga a su poseedor el control de los mares. 
Repiten dentro del elenco Johnny Depp, Geoffrey Rush y, en un discreto y limitado segundo plano, Orlando Bloom y Keira Knightley. Esta vez el fichaje estrella es el español Javier Bardem, que interpreta al malvado Salazar. También se suman al reparto la británica Kaya Scodelario (que debutó en el cine en 2009 con la interesante “Moon”, de Duncan Jones) y la iraní Golshifteh Farahani (“Red de mentiras”, “Paterson”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales
Año: 2017
Duración: 129 minutos.
País: Estados Unidos
Director: Joachim Rønning, Espen Sandberg
Guion: Jeff Nathanson (Personajes: Ted Elliott, Terry Rossio Stuart Beattie, Jay Wolpert)
Música: Geoff Zanelli
Fotografía: Paul Cameron
Reparto: Johnny Depp, Javier Bardem, Orlando Bloom, Geoffrey Rush, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario, Keira Knightley, Kevin McNally, David Wenham, Stephen Graham, Adam Brown, Golshifteh Farahani, Martin Klebba, Goran D. Kleut, Jessica Green, Paul McCartney

martes, 23 de mayo de 2017

KRISTIN SCOTT THOMAS

La actriz británica Kristin Scott Thomas nació en Cornualles el 24 de mayo de 1960, aunque lleva varios años afincada en Francia. Debutó profesionalmente en la serie televisiva “La hija de Mistral”, protagonizada por Stefanie Powers, Lee Remick y Stacy Keach. Su primera incursión en la pantalla grande tuvo lugar en la cinta  “Under the Cherry Moon” (1986), realizada por el músico prematuramente fallecido Prince. 

En 1992 participó en “Lunas de hiel”, a las órdenes de Roman Polanski y dos años después alcanzó fama mundial gracias al éxito de “Cuatro bodas y un funeral” (1994), cinta dirigida por Mike Newell, que fue nominada al Oscar a mejor película y mejor guión original y por cuya interpretación logró un BAFTA a la mejor actriz de reparto. Posteriormente, actuó en "Ángeles & insectos” (1995), de Philip Haas y “Misión: Imposible” (1996), de Brian de Palma. 

En ese 1996 interpretó el papel más importante de su carrera en la extraordinaria “El paciente inglés”, de Anthony Minghella, que le supuso optar a la estatuilla dorada de Hollywood, al Globo de Oro y, de nuevo, al BAFTA. El largometraje obtuvo nueve Oscar y está considerado uno de los mejores títulos de los últimos tiempos. 

Intervino después en “El hombre que susurraba a los caballos” (1998), de Robert Redford, “Caprichos del destino” , de Sydney Pollack y “El misterio de la villa” (2000), otra vez a las órdenes de Philip Haas. 

Ya en el nuevo milenio ha formado parte de los elencos de “Gosford Park” (2001), de Robert Altman, “Arséne Lupin” (2004), de Jean-Paul Salomé, “Secretos de familia” (2005), de Niall Johnson, “Una familia con clase” (2008), de Stephan Elliott o “La pesca de salmón en Yemen” (2011), de Lasse Hallström.


Escena de "El paciente inglés"




Escena de "El hombre que susurraba a los caballos"



viernes, 19 de mayo de 2017

DÉJAME SALIR (Get Out)

Casi todos los años llega a las carteleras una película de exiguo presupuesto que termina resultando un gran éxito de taquilla. En este 2017, esa cinta es “Déjame salir”, que ya lleva recaudados más de ciento setenta y cinco millones de dólares en el mercado norteamericano y más de doscientos a nivel mundial, partiendo de una mínima inversión de apenas cuatro. Semejante rentabilidad sin parangón ha resultado una auténtica sorpresa. Se trata de un film de terror poco convencional que también transita por los terrenos de la comicidad y la reflexión social y que, cuando menos, merece ver reconocida esa acertada combinación entre las reglas básicas del género y unas ciertas dosis de originalidad. De este modo, apoyándose en algunos principios esenciales pero, al mismo tiempo, aportando inventiva, “Déjame salir” ha encandilado al público. 
Jordan Peele, un joven cómico neoyorkino muy conocido en el medio televisivo, debuta detrás de la cámara con un título con el que pretende aportar su visión personal sobre el espinoso tema de los conflictos interraciales en los Estados Unidos. El realizador, de madre blanca y padre negro, sorprende a unos espectadores que, frente a sus expectativas de ver una película de terror al uso, reciben una ácida crítica, aderezada con toques de humor. El resultado, siendo difícil de clasificar, puede calificarse, como mínimo, de original, todo un logro en estos tiempos en los que las reiteraciones y repeticiones figuran en el ADN de la inmensa mayoría de estrenos. 
C
uenta la historia de un joven afroamericano que visita a la acomodada familia de su novia blanca, aceptando la invitación de pasar con sus padres un fin de semana en el campo. En un principio, el comportamiento de sus futuros suegros, así como el del resto de sus amigos y vecinos, le resulta "demasiado" complaciente. Sin embargo, a medida que transcurren las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le llevarán a desvelar una verdad inimaginable. 
Cabe indicar que la modesta propuesta de “Déjame salir” no está a la altura de los grandes títulos centrados en la cuestión racial. “Adivina quien viene esta noche”, “Arde Mississippi”, “Crash”, “12 años de esclavitud”, “Malcolm X”, “En el calor de la noche” o la más reciente “Fences” son mejores propuestas en todos los sentidos. Seguramente Peele tampoco aspiraba a rodar un referente cinematográfico ni un trabajo que supusiera un punto de inflexión en tan controvertida problemática. Pero su desparpajo, unido a su afán por el entretenimiento y a su habilidad para colar en determinados planos algunos reproches agudos y otras apuestas experimentales, terminan por resultar efectivos. El joven director, pese a ofertar un producto catalogado con la etiqueta de un cine “B” para adolescentes, ofrece en realidad una obra construida con libertad y sin ataduras, algo alocada pero igualmente interesante. 
En definitiva, una película audaz cuya engañosa apariencia de albergar un miedo intrascendente acaba, gracias a su atrevimiento y arrojo, por sorprender y agradar. Lo cierto es que, por más años, décadas y siglos que transcurran, la tensión racial en Norteamérica mantiene cicatrices visibles que no terminan de curar. Está claro que “Déjame salir” tampoco va a resolver este conflicto, pero tal vez logre a través de risas, sustos y sorpresas que una parte del público reflexione acerca de la permanencia de tan grave lacra. 
Los actores Daniel Kaluuya -con presencia habitual en televisión y en la notable “Sicario”- y Allison Williams -popular por la serie “Girls”- asumen los papeles protagonistas. En intervenciones secundarias les acompañan Catherine Keener (nominada al Oscar por “Capote” y “Cómo ser John Malkovich”) y Bradley Whitford (muy conocido por la mítica “El ala oeste de la Casa Blanca” y por sus apariciones en “Al encuentro de Mr. Banks” y “Esencia de mujer”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film
Título original: Get Out
Año: 2017
Duración: 103 min.
País: Estados Unidos
Director: Jordan Peele
Guion: Jordan Peele
Música: Michael Abels
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Daniel Kaluuya, Bradley Whitford, Allison Williams, Catherine Keener, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens

martes, 16 de mayo de 2017

DENNIS HOPPER

Dennis Hopper nació el 17 de mayo de 1936 y falleció el 29 de mayo de 2010. Actor y director estadounidense, saltó a la fama al dirigir y actuar junto a Peter Fonda en la película de culto "Easy Rider" (1969). Pero Hopper también fue muy reconocido como fotógrafo, pintor y poeta. Sus exposiciones (sobre todo, en la galería de Monika Mohr en Hamburgo y en la Ace Gallery de Los Ángeles) fueron visitadas por miles de personas. 

Comenzó en el mundo del cine ligado a James Dean, interpretando sendos papeles en “Rebelde sin causa” (1955) y “Gigante” (1956).

Intervino en el medio televisivo en más de ciento cuarenta episodios de series como “Bonanza”, “The Twilight Zone”, “The Defenders” o “The Big Valley”. 

En la gran pantalla participó en “La leyenda del indomable” (1967) de Stuart Rosenberg, “Cometieron dos errores” (1968) de Ted Post o “Valor de ley” (1969) de Henry Hathaway. Sin embargo, fue con la citada “Easy Rider. Buscando mi destino” (1969) cuando alcanzó su mayor éxito, llegando a estar nominado al Oscar al mejor guion original. 

En los años setenta realizó “The Last Movie” (1971) y actuó en “El amigo americano” (1977) de Wim Wenders. Finalizó dicha década interviniendo en “Apocalypse Now” (1979) de Francis Ford Coppola. Ya en los ochenta repitió con Coppola en “La ley de la calle” (1983), continuando con “Terciopelo azul” (1986) de David Lynch, “Hoosiers: más que ídolos” (1986) de David Anspaugh o “El caso de la viuda negra” (1987) de Bob Rafelson. 

Ya en los noventa participó en “Extraño vínculo de sangre” (1991) de Sean Penn, “Amor a quemarropa” (1993) de Tony Scott y “Speed” de Jan de Bont, uno de sus más grandes hitos en taquilla.



Escena de "Easy Rider"





Escena de "Apocalypse Now"


lunes, 15 de mayo de 2017

70 EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CINE DE CANNES (The Cannes International Film Festival 2017)

La 70 edición del Festival de Cine de Cannes se celebrará entre los próximos días 17 y 28 de mayo y el cineasta Pedro Almodóvar presidirá el Jurado de la Sección Oficial. Él será la única presencia española del certamen, al no haber títulos a competición entre los 49 presentados, procedentes de 29 países diferentes, 9 de ellos óperas primas y hasta 12 dirigidas por mujeres.

La actriz Nicole Kidman será una de las protagonistas del evento, ya que participa en tres películas, dirigidas por Sofia Coppola, Yorgos Lanthimos y John Cameron Mitchell, respectivamente. 

Michelle Haneke, Todd Haynes, Hazanavicius, Sangsoo, Naomi Kawase, Yorgos Lanthimos, François Ozon, Sofia Coppola, Noah Baumbach o Fatih Akin serán algunos de los realizadores que aspirarán con sus últimos trabajos a la prestigiosa Palma de Oro.

Arnaud Desplechin será el encargado de inaugurar la cita con 'Les fantômës d'Ismaël', cinta protagonizada por Marion Cotillard, Louis Garrel y Charlotte Gaingsbourg. Fuera de competición o en pases especiales se podrán visionar los nuevos largometrajes de Takashi Miike, Jane Campion o Vanessa Redgrave. También tendrá lugar la presentación como directora de Kristen Stewart con su cortometraje 'Come Swim' y el pase de los dos primeros episodios de la esperada nueva temporada de 'Twin Peaks', de David Lynch. 


PROGRAMACIÓN AL COMPLETO


INAUGURACIÓN 

- 'Les fantômes d'Ismaël', de Arnaud Desplechin. 


COMPETICIÓN OFICIAL 

- 'In the Fade', de Fatih Akin. 
- 'The Meyerowitz Stories', de Noah Baumbach. 
- 'Okja', de Bong Joon-Ho. 
- '120 battements par minute', de Robin Campillo. 
- 'The Beguiled', de Sofia Coppola. 
- 'Rodin', de Jacques Doillon. 
- 'Happy End', de Michael Haneke. 
- 'Wonderstruck', de Todd Haynes. 
- 'Le redotable', de Michel Hazanavicius. 
- 'The Day After', de Hong Sangsoo. 
- 'Radiance', de Naomi Kawase. 
- 'The Killing of a Sacred Deer', de Yorgos Lanthimos. 
- 'A Gentle Creature', de Sergei Loznitsa. 
- 'Jupiter's Moon, de Kórnel Mandruczó. 
- 'L'amant double', de François Ozon. 
- 'You Were Never Really Here', de Lynne Ramsay. 
- 'Good Time', de Benny Safdie y Josh Safdie. 
- 'Loveless', de Andrey Zvyahintsev. 


UN CERTAIN REGARD 

- 'Barbara', de Mathieu Amalric. 
- 'La novia del desierto', de Cecilia Atan y Valeria Pivato. 
- 'Closeness', de Kantemir Balagov.
- 'Beauty and the Dogs', de Kaouther Ben Hania. 
- 'L'atèlier', de Laurent Cantet. 
- 'Fortunata', de Sergio Castellito. 
- 'Las hijas de abril', de Michel Franco. 
- 'Western', de Valeska Grisebach. 
- 'Directions', de Stephan Komandarev. 
- 'Out', de Gyorgy Kristof. 
- 'Before We Vanish', de Kiyoshi Kurosawa. 
- 'The Nature of Time', de Karim Moussaoui. 
- 'Dregs', de Mohammad Rasoulof. 
- 'Jeune femme', de Léonor Serraille. 
- 'Wind River', de Taylor Sheridan. 
- 'After the War', de Annarita Zambrano. 


FUERA DE COMPETICIÓN 

- 'Blade of the Inmortal', de Takashi Miike. 
- 'How to Talk to Girls at Parties', de John Cameron Mitchell. 
- 'Visages, villages', de Agnès Varda. 


PASES ESPECIALES

- 'An inconvenient sequel', de Bonni Cohen y Jon Shenk. 
- '12 jours', de Raymond Depardon. 
- 'They', de Anahita Ghazvinizadeh. 
- 'Clair's Camera', de Hong Sangsoo. 
- 'Promised Land', de Eugene Jarecki. 
- 'Napalm', de Claude Lanzmann. 
- 'Demons in Paradise', de Jude Ratman. 
- 'Sea Sorrow', de Vanessa Redgrave. 


EVENTOS

- 'Top of the Lake: China Girl', de Jane Campion y Ariel Kleiman. 
- 'Come Swim', de Kristen Stewart. 
- '24 Frames', de Abbas Kiorastami. 
- 'Twin Peaks', de David Lynch (dos primeros episodios).

viernes, 12 de mayo de 2017

ALIEN: COVENANT

Llevo ya demasiado tiempo quejándome de la escasa imaginación e inventiva de buena parte de los cineastas actuales, como también de la poca valentía y capacidad de riesgo que manifiestan demasiados productores. Cada semana llega a nuestras pantallas una segunda, tercera o sucesiva parte de un proyecto anterior. O una precuela. O un “spin off”. Los personajes se repiten, las situaciones se reiteran, las fórmulas se esquilman y, casi siempre, las propuestas supuestamente novedosas se parecen demasiado a lo ya visto en infinidad de ocasiones. Si hace escasas fechas se estrenó “Life” y ya entonces comentaba su parecido con “Alien: el octavo pasajero”, ahora es el turno de la secuela de la precuela de “Alien”, continuación de “Prometheus” (ideada como un relato anterior a la célebre cinta que en 1979 sorprendió y entusiasmó a los espectadores de todo el mundo). 
Lo cierto es que la cinta es correcta. Técnicamente, impecable. Ágil en el montaje. Intensa en la narración. Sin embargo, al menos para quienes hemos visionado la saga completa de “Alien”, carece de bazas para la sorpresa. Un número considerable de estos proyectos terminan triunfando, bien por la fuerza de la nostalgia de los aficionados hacia sus antecesoras -que les impulsa a intentar revivir lo bien que lo pasaron cuando las vieron por aquel entonces-, bien por la ignorancia de unas nuevas generaciones que no han visto tanto cine y califican de innovador y moderno lo que, en realidad, es reiterativo y clásico. La escena en la que el monstruo sale del cuerpo de uno de los tripulantes de la nave alcanzó la consideración de secuencia cumbre del género cuando se rodó a finales de los setenta y se contempló por vez primera. Pero que, casi cuatro décadas después, se recurra de nuevo a ella, sólo demuestra la maestría de la original y la carencia de recursos propios de sus sucesoras. 
Vaya por delante que, con un presupuesto de ciento cincuenta millones de dólares y un director tan solvente como Ridley Scott detrás de la cámara, no faltan méritos dignos de destacar. Es impactante desde el punto de vista visual. Los efectos especiales son excelentes. Como muestra del género de terror es efectiva y, en general, la filmación demuestra estar sostenida por profesionales competentes. Como contribución añadida, aporta más sangre, más violencia y más miedo. Su virulencia resulta más acorde con los tiempos que corren y, pese a sus más de dos horas de duración, no presenta un desnivel significativo en cuanto al ritmo. Sin embargo, no cuenta nada nuevo, ni aporta nada diferente del resto. Por ello, prefiero sinceramente ver de nuevo a Sigourney Weaver, John Hurt, Tom Skerritt y Veronica Cartwright, a pesar de que disponían de peores medios y una estética más anticuada. Al menos, su apuesta desprendía imaginación y creatividad, percibiéndose como una eclosión artística. Por tanto, si aquí el objetivo era superarse, no se ha conseguido. 
Utilizando una icónica frase de “Alien: el octavo pasajero” pronunciada por el actor Ian Holm a sus compañeros de aeronave, ante su propósito de acabar con el alienígena: “No tenéis ninguna posibilidad pero... contáis con mi simpatía”. Es la idea que resume perfectamente mi opinión. El equipo cuenta con mi simpatía por los buenos ratos que me han proporcionado pero, si aspiraban a reinventarse, no lo han conseguido. 
Relata la malograda aventura de la tripulación de la nave “Covenant” rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia. Descubren lo que creen un paraíso inexplorado que, en realidad, resulta ser un mundo oscuro y hostil cuyo único habitante es un “sintético” llamado David, superviviente de la malograda expedición de “Prometheus”. 
Entre los actores que integran el reparto destaca Michael Fassbender (por otra parte, lo más destacado de la citada “Prometheus”). El alemán es un intérprete extraordinario que cuenta en su haber con sobresalientes actuaciones. Sus trabajos en “Shame”, “Jane Eyre” de Cary Joji Fukunaga, “Un método peligroso”, “Steve Jobs” o “Macbeth” de Justin Kurzel dan la medida de su innegable talento. Le acompañan Katherine Waterston (“Animales fantásticos y dónde encontrarlos”), Billy Crudup (“Casi famosos”, “Big Fish”) y Carmen Ejogo (“Selma”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Alien: Covenant
Año: 2017
Duración: 123 min.
País: Estados Unidos
Director: Ridley Scott
Guion: John Logan, Dante Harper (Historia: Jack Paglen, Michael Green)
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Dariusz Wolski
Reparto: Katherine Waterston, Michael Fassbender, Demián Bichir, Danny McBride, Noomi Rapace, Billy Crudup, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz, Callie Hernandez, Benjamin Rigby, Alexander England, James Franco

martes, 9 de mayo de 2017

DAVID O. SELZNICK

David O. Selznick nació en Pittsburgh el 10 de mayo de 1902 y falleció en Hollywood el 22 de junio de 1965. Fue uno de los productores más insignes de la Era Dorada de la Meca del Cine.

Conocido y reconocido por haber sido el promotor de la cinta “Lo que el viento se llevó” (1939), una de las más populares de la Historia del Séptimo Arte y que le hizo ganar un Oscar a la mejor película, obtuvo además el Premio Irving G. Thalberg aquel mismo año y se alzó con una  segunda estatuilla consecutiva gracias al largometraje de Alfred Hitchcock “Rebeca” (1940). 

Su filmografía está plagada de grandes títulos, como “David Copperfield” (1935), “Anna Karenina (1935)”, “Ha nacido una estrella (1937)”, “Recuerda” (1945) y “Duelo al sol” (1946). 

Su figura fue aclamada y temida al mismo tiempo. Solía tener fama de interferir en el proceso creativo. Hitchcock fue uno de los cineastas que mayor resentimiento le guardó, separándose de él tras el rodaje de "Recuerda".

Batalló también con Carol Reed durante la producción de “El tercer hombre” cortándola severamente en su versión norteamericana. Quizás el más famoso ejemplo de sus injerencias tuvo lugar en “Camino a la tierra”, realizada por Powell y Pressburger y protagonizada por su esposa Jennifer Jones. A Selznick le disgustó tanto el resultado final que cortó casi una tercera parte del metraje para su lanzamiento en Estados Unidos y le cambió el nombre por “Corazón salvaje”.


Escena de "Lo que el viento se llevó" 




Película "Recuerda"



viernes, 5 de mayo de 2017

GUARDIANES DE LA GALAXIA Volumen 2 (Guardians of the Galaxy Vol. 2)

En el año 2014 la película “Guardianes de la galaxia” resultó un rotundo éxito, recaudando más de setecientos setenta millones de dólares a nivel mundial y ofreciendo una visión alternativa del género de superhéroes. Su propuesta, mucho más cómica y desenfadada, conectó indiscutiblemente con el público. Consistía en una peculiar oferta que mezclaba el ambiente galáctico y futurista con cierto aire “retro”. Se podría afirmar que representaba un homenaje al estilo “ochentero” y, simultáneamente, apostaba por la concatenación de asombrosas secuencias de peleas imposibles. El resultado final fue ciertamente divertido ya que, una vez que el espectador era consciente de que no podía tomarse la cinta en serio, se centraba en disfrutar de los personajes, las situaciones desternillantes y unos diálogos repletos de humor. Las luchas y persecuciones espaciales eran, pues, secundarias, y la narración se mantenía ágil y con gracia, condiciones más que suficientes para dos horas de regocijo con un largometraje nada pretencioso y sí muy efectivo. 
Impulsada por el triunfo y animada por el deseo de repetir sustanciales cifras en la taquilla, llega tres años después a las carteleras su segunda parte, que incide en idénticas virtudes y defectos. Tal vez la única salvedad radica en que, como es lógico, la capacidad de sorpresa de su antecesora ya no existe, habida cuenta que las personas acuden a la proyección sabedoras de su estilo macarra, guasón e irreverente. Esta circunstancia supone, sin duda, la pérdida de una baza importante. Sin embargo, conserva el montaje dinámico, la trama liviana y el permanente toque jocoso, requisitos más que de sobra para amenizar ciento veinte minutos. 
Gran parte del equipo técnico y artístico interviene de nuevo en el film. James Gunn vuelve a ponerse al frente de la dirección y se hace cargo del guion, mientras que Kevin Feige reincide como productor. Su meta es insistir en el concepto inicial y, dado que la primera incursión les salió razonablemente bien, es lógico que recurran a las mismas piezas clave. Quizá su único riesgo consista en que terminen muriendo de gloria y, como en tantos otros casos, su ansia por la reincidencia les conduzca a repetir insistentemente la misma fórmula. De hecho, tal y como era de prever, “Guardianes de la galaxia volumen 3” está en camino y, aunque me agrada la proposición, no descarto que, con el paso del tiempo y secuela tras secuela, acabe por mostrarse previsible y cansina, lo cual sería una lástima. 
La trama se sustenta de nuevo sobre el singular héroe Peter Quill, conocido asimismo como Star-Lord, que vuelve a embarcarse en un viaje intergaláctico por todo el universo junto a un heterogéneo y pintoresco equipo de acompañantes, a cuál más extraño y singular. Clara muestra del cine de aventuras, puede que dentro del universo de la Marvel no alcance el mismo grado de protagonismo que sus héroes más carismáticos. Aun así, es justo resaltar que no se trata de un comic secundario y que su repercusión le faculta a ocupar un hueco en la primera línea de sus producciones. Por lo tanto, debe reconocerse el mérito de embarcarse en una secuela y no naufragar en el intento. Se percibe el esfuerzo por mantener la esencia y los grandes logros de su predecesora, y todo ello sin renunciar a esa meritoria extravagancia. En buena medida, no deja de ser una autoparodia cuyo tono de descaro y desparpajo consigue arrancar la sonrisa, incluso la risa, en varias de sus escenas. 
Los actores Chris Pratt (“Jurassic World”, “Passengers”), Zoe Saldana (“Avatar”, “Star Trek”), Michael Rooker (“Máximo riesgo”, “El coleccionista de huesos”) y, en papeles secundarios, Sylvester Stallone o Kurt Russell, integran el reparto. Asimismo, Bradley Cooper y Vin Diesel prestan sus voces en la versión original.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film
Título original: Guardians of the Galaxy Vol. 2
Año: 2017
Duración: 137 min.
País: Estados Unidos
Director: James Gunn
Guion: James Gunn (Cómic: Dan Abnett, Andy Lanning)
Música: Tyler Bates
Fotografía: Henry Braham
Reparto: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Bradley Cooper, Vin Diesel, Kurt Russell, Michael Rooker, Karen Gillan, Elizabeth Debicki, Tommy Flanagan, Sean Gunn, Pom Klementieff, Chris Sullivan, Sylvester Stallone

martes, 2 de mayo de 2017

35º ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "BLADE RUNNER" (35th anniversary of the premiere of "Blade Runner")

Estos días se cumplen treinta y cinco años del estreno de “Blade Runner”, cinta estadounidense de ciencia ficción dirigida por Ridley Scott. Pese a su fría acogida cuando llegó a las salas de proyección, está considerada actualmente una película de culto y una de las obras más emblemáticas del Séptimo Arte.

Optó al Oscar a los efectos visuales y a la dirección artística. En la ceremonia de los Globos de Oro fue Vangelis -compositor de su banda sonora- quien obtuvo una nominación por su excelente trabajo. Con el tiempo, el film se ha visto encumbrado a la categoría de título imprescindible, figurando en el listado del American Film Intitute entre los diez mejores largometrajes de la Historia  del cine dentro del género de la “ciencia ficción”. 

Su guión está basado en la novela de Philip K. Dick “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, publicada en el año 1968 y fue escrito por Hampton Fancher y David Webb Peoples. El reparto está formado por los actores Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos, M. Emmet Walsh, Daryl Hannah, William Sanderson, Brion James, Joe Turkel y Joanna Cassidy. 

El relato describe un futuro en el que, mediante la ingeniería genética, se fabrican humanos artificiales a los que se denomina «replicantes», que son empleados en trabajos peligrosos y como esclavos en las «colonias exteriores» de la Tierra. Dichos replicantes son fabricados por Tyrell Corporation con la intención de que resulten «más humanos que los humanos», especialmente los modelos «Nexus-6». Se asemejan físicamente a aquellos, aunque poseen una mayor agilidad y fuerza física. Sin embargo, carecen de empatía y de similar respuesta emocional.

Son declarados ilegales en la Tierra tras un sangriento motín ocurrido en Marte, donde trabajaban sometidos a la esclavitud. Un cuerpo especial de la Policía, denominado “Blade Runners”, deberá encargarse de identificar, rastrear y matar («retirar», en el vocabulario interno) a los fugitivos que todavía se encuentran en nuestro planeta.

Escenas de la película