LA PELÍCULA DE LA SEMANA

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martes, 15 de agosto de 2017

JAMES CAMERON

James Cameron nació en la ciudad canadiense de Ontario el 16 de agosto de 1954. Director, guionista y productor de cine, ha sido galardonado con tres Oscar y cuatro Globos de Oro, así como nominado a seis premios BAFTA. Trabajó como camionero y mecánico hasta que, inspirado por el cineasta Stanley Kubrick, comenzó a rodar cortometrajes en la década de los 70. “Xenogenesis” (1978), corto de ciencia-ficción co-dirigido con Randall Frakes, fue su primera incursión en la gran pantalla y ya en 1981 estrenó su primer largometraje, “Piraña 2”. 

Con “Terminator” (1984), film de ciencia-ficción en el que Arnold Schwarzenegger daba vida a un cyborg en una historia de saltos en el tiempo, Cameron alcanzó el éxito internacional y compartió créditos con la también guionista y productora Gale Anne Hurd, que se convertiría en su esposa en 1985.

Más tarde realizó “Aliens” (1986), secuela de la popular “Alien, el octavo pasajero” de Ridley Scott y “Abyss” (1989), aventura submarina protagonizada por Ed Harris y Mary Elizabeth Mastrantonio. Posteriormente, filmó “Terminator 2” (1991), de nuevo con Schwarzenegger, con quien volvería a colaborar en “Mentiras arriesgadas” (1994). 

En 1997 se encargó del rodaje de “Titanic”, superproducción basada en el desastre marítimo del famoso trasatlántico, para la que contó con los actores Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. La cinta cosechó un rotundo éxito comercial en todo el mundo, logrando once estatuillas de Hollywood, entre ellas las de mejor película y mejor director. Doce años después afrontó el proyecto de “Avatar” (2009), otra muestra del género de ciencia-ficción con Sam Worthington al frente del reparto y por la que Cameron aspiró de nuevo al Oscar en la categoría de  mejor dirección.


Escena de "Terminator 2"




Escena de "Abyss"



martes, 1 de agosto de 2017

PETER O´TOOLE

Peter O'Toole nació el día el 2 de agosto de 1932 y falleció en Londres el 14 de diciembre de 2013. Su lugar de nacimiento es objeto de controversia. Según algunas fuentes, habría venido al mundo en Connemara (Condado de Galway, Irlanda), mientras que otras apuntan a la ciudad inglesa de Leeds. Actor con ocho nominaciones a los Oscar (que se le concedió a título honorífico en el año  2003), debutó en la pantalla grande en 1960 con “Kidnapped” (Secuestrado), película de Robert Stevenson en la que compartió cartel con Peter Finch.

Su trabajo revelación llegó con “Lawrence de Arabia” (1962), superproducción de David Lean en la que interpretó a T. E. Lawrence. Por este film recibió su primera candidatura a la estatuilla dorada de Hollywood. De esa misma época sobresalió en “Becket” (1964), junto a Richard Burton. Encarnó al rey Enrique II y volvió a optar al Oscar. Curiosamente, fue también candidato al mismo premio interpretando al citado monarca en “El león en invierno” (1968), acompañado de Katharine Hepburn. Se hizo acreedor de una cuarta nominación por su interpretación de Arthur Chipping en el drama musical “Adiós, Mr. Chips” (1969), de Herbert Ross. 

Otros títulos reseñables que O’Toole protagonizó durante la década de los sesenta son “¿Qué tal, Pussycat?” (1965), de Clive Donner con guion de Woody Allen, “Cómo robar un millón y…” (1966), la parodia Bond “Casino Royale” (1967) o el thriller ambientado en la Segunda Guerra Mundial “La noche de los Generales” (1967), en compañía de su amigo Omar Sharif. 

En los años 70 aspiró nuevamente al Oscar por “La clase dirigente” (1972), sátira dirigida por Peter Medak. Aún le esperaban dos candidaturas más al prestigioso premio de la Academia. La primera, por “Profesión: el especialista” (1980), comedia dramática a las órdenes de Richard Rush y la segunda por “Mi año favorito” (1982), otra comedia de Richard Benjamin. Participó también en los rodajes de “El último Emperador” (1987), de Bernardo Bertolucci y de “El hotel de los fantasmas” (1988), fantasía cómica dirigida por Neil Jordan. Finalmente, en 2006 asumió su última candidatura al Oscar por “Venus”, de Roger Michell.


Escena de "Lawrence de Arabia"





Escena de "Adios, Mr. Chips"



viernes, 28 de julio de 2017

DUNKERQUE (Dunkirk)

No soy un gran aficionado al cine bélico. Su temática me produce una desazón que ahonda en el desapego hacia la especie humana. No obstante, existen películas del género que considero imprescindibles: “Black Hawk derribado”, de Ridley Scott, las dos obras magnas de Steven Spielberg (“Salvar al soldado Ryan” y “La lista de Schindler”) o “Enemigo a las puertas”, de Jean-Jacques Annaud, serían algunas de ellas. A partir de ahora, en el pódium de ese listado que recopila lo mejor de tan singular modalidad, habrá que hacerle un sitio a “Dunkerque”, excepcional largometraje que refleja a la perfección las miserias y heroicidades que acompañan a los seres humanos y que supone, además, una lección magistral sobre cómo narrar una historia desde un punto de vista artístico y cinematográfico. 
Considero a Christopher Nolan una figura señera de nuestro tiempo que ocupa por méritos propios un espacio en la Historia del Séptimo Arte. Su particular estilo, su constante intensidad narrativa, su valentía y originalidad a la hora de profundizar en las oscuridades del alma humana, su capacidad para entretener, su habilidad para usar el aspecto visual y convertirlo en una herramienta que da una nueva perspectiva a la trama y la trascendencia filosófica y hasta onírica de la mayoría de sus escenas le elevan al Olimpo de cineastas visionarios y fuera de serie. Ha sido capaz de revolucionar la ciencia ficción tanto con “Interstellar” como con “Origen”, sobresalientes trabajos que marcan un antes y un después dentro del citado género. Su trilogía sobre “Batman”, con Christian Bale como protagonista, alzó las películas de superhéroes a unos niveles de calidad insólitos hasta aquel momento. Con la sórdida, extraña y asombrosa “Memento”, diecisiete años atrás, ya logró su primera nominación al Oscar. 
Ahora, con “Dunkerque”, demuestra que ni se encasilla ni se acomoda. Muy al contrario, explora nuevos temas pero permaneciendo fiel a su esencia. Sin duda, es un genio. Sin embargo, conviene indicar que aquellos espectadores que no toleren las prolongadas secuencias sobre la guerra, con la desesperación y deshumanización que conlleva, la cinta les podrá resultar un tanto indigesta. La violencia y la crueldad no son sencillas de visionar. Acostumbrados a la aparición en todo tipo de pantallas de peleas, ensañamiento y ferocidad como mera fórmula de entretenimiento (incluso, en ocasiones, para proporcionar una visión distorsionada de la diversión), esta recreación del miedo, la brutalidad y la muerte como parte de nuestra naturaleza y de nuestra Historia nos conmueve y nos avergüenza, aunque, por otro lado, nos recuerda también el sacrificio, la entrega, la vocación de servicio y el heroísmo de determinadas personas. Por lo tanto, no se trata solamente de una plasmación de acontecimientos reales que no deben ser olvidados, sino de una sólida, hábil y certera reproducción de imágenes y sonidos que conectan directamente con el cine entendido como lo que es en realidad: un arte. 
En plena Segunda Guerra Mundial, cientos de miles de británicos y de tropas aliadas se encuentran rodeados por las fuerzas enemigas en la ciudad francesa de Dunkerque. Atrapados en la playa con el mar a sus espaldas, se enfrentan a un destino aciago con el ejército enemigo cada vez más cerca. A finales de mayo de 1940 se pone en marcha una complicada operación de evacuación que permitirá el rescate de unos trescientos mil soldados, aunque muchos de ellos perderán la vida en el intento. Presentado como un largometraje coral que ofrece la batalla y el rescate desde tierra, mar y aire, es imposible no conmoverse y no sentirse removido por dentro, en mi opinión un logro nada sencillo. 
Entre los actores que forman parte del elenco no hay ninguno que pueda ser considerado como principal. Destacan Mark Rylance (Oscar por “El puente de los espías”), Tom Hardy (“El renacido”, “Origen”, “El caballero oscuro: La leyenda renace”), Cillian Murphy (“Batman Begins”, “El viento que agita la cebada”) y Kenneth Branagh (más memorable por sus inicios como director). Junto a ellos, figuran otros jóvenes intérpretes desconocidos, como Fionn Whitehead y Aneurin Barnard.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Dunkirk
Año: 2017
Duración: 107 min.
País: Estados Unidos
Director: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Hoyte Van Hoytema
Reparto: Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, Barry Keoghan, Harry Styles, Jack Lowden, Aneurin Barnard, James D'Arcy, Tom Glynn-Carney, Bradley Hall, Damien Bonnard, Jochum ten Haaf, Michel Biel

martes, 25 de julio de 2017

STANLEY KUBRICK

Stanley Kubrick nació en Nueva York el 26 de julio de 1928 y falleció en la localidad británica de St Albans el 7 de marzo de 1999. Director de cine, guionista, productor y fotógrafo, es considerado por muchos como uno de los cineastas más influyentes del siglo XX. Debutó como realizador con una serie de documentales rodados a comienzos de los años cincuenta, los cortos “Day of the Fight” (1951), “Flying Padre” (1951) y “The Seafarers” (1953). Su primer trabajo de ficción fue “Fear and Desire” (1953), drama bélico de bajo presupuesto en el que aparecía como actor su posteriormente colega Paul Mazursky. 

Más tarde rodaría “Atraco perfecto” (1956), cinta protagonizada por Sterling Hayden y Coleen Gray. El film antibélico “Senderos de gloria” (1957) adaptaba una novela de Humphrey Cobb y le puso en contacto por primera vez con Kirk Douglas, quien demandó la presencia de Kubrick para sustituir a Anthony Mann en “Espartaco” (1960), fenomenal peplum basado en la obra de Howard Fast. Por esta película recibió una nominación a los Globos de Oro en la categoría de mejor director, candidatura que volvió a lograr con “Lolita” (1962), adaptación del texto homónimo del autor ruso Vladimir Nobokov, quien también asumiría facetas de guionista y optaría al Oscar de Hollywood. Encabezaron el reparto James Mason -como el profesor Humbert Humbert- y Sue Lyon, en el papel de Lolita. 

“¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú” (1964) era una sátira sobre la guerra fría por la que Kubrick fue candidato a la estatuilla dorada. Cuatro años después  retornó a la gran pantalla con uno de sus proyectos más ambiciosos, “2001: Una odisea del espacio” (1968), en colaboración con el escritor Arthur C. Clarke, que pivotaba en uno de sus relatos, titulado “El centinela”. Curiosamente, se alzó con el Oscar a los mejores efectos especiales. 

En “La naranja mecánica” (1971) se basó en el libro de Anthony Burgess y su siguiente trabajo le retrotrajo a la Inglaterra del siglo XVIII gracias a William Makepeace Thackeray y su “Barry Lyndon” (1975), con Ryan O’Neal al frente del reparto. En la década de los ochenta estrenó dos largometrajes, “El resplandor” (1980), muestra de terror de Stephen King con Jack Nicholson como estrella, y “La chaqueta metálica” (1987), donde volvía a recalcar sus postulados contrarios al belicismo desarrollando la acción en la Guerra del Vietnam y con la que fue nominado de nuevo como mejor guionista.  

Tras muchos años de reclusión, terminó realizando “Eyes Wide Shut” (1999), drama psicológico protagonizado por la pareja Tom Cruise–Nicole Kidman, que llegó a las carteleras después de su fallecimiento a la edad de 70 años. 


Escena de "Espartaco"




Escena de "Eyes Wide Shut"



viernes, 21 de julio de 2017

A 47 METROS (47 Meters Down)

Resulta sorprendente el número de películas relacionadas con tiburones que se han estrenado en la gran pantalla, casi suficiente para formar un subgénero cinematográfico. Además de la saga iniciada por el magistral cineasta Steven Spielberg en el año 1975, las producciones con dichos animales como hilo conductor se cuentan ya por centenares. Rodadas en dos o en tres dimensiones, la fuente de títulos es inagotable: “Deep Blue Sea”, “Open Water”, “Marea letal”, “Muerte en las profundidades” y, así, un largo etcétera a los que cabe añadir todos los que incluyen el nombre del escualo: “Tiburón, la venganza”, “El ataque del tiburón de dos cabezas” (y su secuela, “El ataque del tiburón de tres cabezas”), “Tiburones en Malibú” o “El ataque de los tiburones”. Tampoco hay que olvidar los que abordan el tema desde el punto de vista de la evolución de las especies: “Jurassic Shark” o “Megatiburón contra pulpo gigante”, entre otros. Juro que no me invento los nombres de los filmes. Búsquenlos y los encontrarán. Incluso figuran algunos más sorprendentes aún. 
El director español Jaume Collet-Serra rodó el pasado año “Infierno azul”, con la actriz Blake Lively al frente del elenco, y ahora llega a las carteleras “A 47 metros”, de Johannes Roberts, responsable de la mediocre “El otro lado de la puerta” y de las lamentables “Darkhunters” y “Hellbreeder”, a las que hasta el calificativo de “serie B” les viene demasiado grande. La única baza de este último largometraje consiste en exprimir la misma fórmula que otros de sus antecesores han esquilmado durante décadas. Después de visionar decenas de ejemplos que centran la intriga y la tensión en unas fauces que se zampan a los bañistas de turno, la reiteración de la receta deja de resultar efectiva. Las pequeñas variaciones existentes (en vez de nadadores, buceadores; en lugar de en la superficie, en las profundidades) apenas aportan cambios. Es más de lo mismo, una y otra vez. 
En esta ocasión, dos hermanas quedan atrapadas en el océano mientras realizan una expedición de buceo con el fin de observar a los tiburones. Cuando el cable que mantiene sujeta su jaula metálica se rompe, comenzarán un descenso sin freno hacia el fondo del mar. Dará entonces inicio una angustiosa lucha contrarreloj, en la que ambas jóvenes deberán encontrar el modo de sobrevivir a los ataques de las fieras y salir de allí antes de que el oxígeno se agote. 
Pese a que la duración apenas alcanza la hora y media, no logra mantenerse el interés a lo largo de la proyección. El problema no estriba en que se trate de una producción menor, sino en que se aprecia una patente falta de inventiva e ingenio, lo cual condiciona el resultado. De hecho, es más que discutible que pueda encuadrarse en el género de terror, habida cuenta la nula respuesta que provoca lo que muestra. 
La creatividad y la originalidad brillan por su ausencia de tal manera que, medida que avanza el metraje, la historia se hunde a la par que el armazón de inmersión de las protagonistas. Convendría que la industria del Séptimo Arte zanjase de una vez por todas esta variedad de proyectos que acaban por parecer uno solo y que agotan la propuesta de cara a los espectadores. Es verdad que suele tratarse de producciones de bajo presupuesto (en este caso, apenas cinco millones de dólares), pero su supuesta rentabilidad va en detrimento del arte de la cinematografía. Por lo que a mí respecta, estoy dispuesto a encabezar una petición en la plataforma “Change.org” para instar a la erradicación de este tipo de filmaciones, ya sean en celuloide o en formato digital. “No más películas de tiburones”. Sería un lema sencillo y directo, pero contundente. 
La otrora adolescente mediática Mandy Moore (“Dr. Dolittle 2”, “Princesa por sorpresa”, “Todo lo que quiero”, “Deseando libertad”) encabeza el reparto. Le acompaña Claire Holt, conocida por algunas teleseries como “H2O”, “Pequeñas mentirosas” o “Crónicas vampíricas”. Ambas hacen lo que pueden, pero llevar este proyecto a flote es un imposible.

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Trailer en versión original


Datos del film

Título original: 47 Meters Down
Año: 2017
Duración: 87 min.
País: Reino Unido
Director: Johannes Roberts
Guion: Johannes Roberts, Ernest Riera
Fotografía: Mark Silk
Reparto: Mandy Moore, Claire Holt, Chris Johnson, Yani Gellman, Santiago Segura, Matthew Modine, Mayra Juarez, Axel Mansilla

martes, 18 de julio de 2017

BENEDICT CUMBERBATCH

Benedict Cumberbatch nació en Londres el 19 de julio de 1976. Galardonado actor británico de televisión, teatro y cine, alcanzó la fama gracias a su interpretación de Stephen Hawking en el telefilm "Hawking" (2004). Posteriormente, interpretó al célebre detective Sherlock Holmes en una adaptación moderna del personaje de Sir Arthur Conan Doyle en la serie televisiva “Sherlock”. 

Debutó en la pantalla grande con la cinta “Matar a un rey” (2003), de Mike Barker. En el año 2006 estrenó dos títulos: “Un chico listo”, de Tom Vaughan y “Amazing Grace”, de Michael Apted. Su salto cualitativo comenzó con “Expiación. Más allá de la pasión” (2007), magnífica película de Joe Wright, a la que siguió “Las hermanas Bolena” (2008), de Justin Chadwick. 

Los papeles protagonistas le llegaron con “Burlesque Fairytales”, (2009) de Susan Luciani, aunque los siguió compaginando con otros secundarios como el de “La duda de Darwin” (2009), de Jon Amiel.

 En 2010 protagonizó “Third Star”, de Hattie Dalton y “La verdad oculta”, de Larysa Kondracki. Uno de sus largometrajes más aclamados fue “El topo” (2011), de Tomas Alfredson. Trabajó con Steven Spielberg en “War Horse” (2011) y, acto seguido, intervino en dos de las sagas más exitosas de los últimos tiempos: “El Hobbit” (“El Hobbit: Un viaje inesperado” -2012-, “El Hobbit: La desolación de Smaug” -2013-; “El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos” -2014-) y “Star Trek” (“Star Trek: En la oscuridad” -2013-). Entre medias, participó en la oscarizada “12 años de esclavitud”, de Steve McQueen, “Agosto” (2013), de John Wells y “El quinto poder” (2013), de Bill Condon. 

En 2014 abordó su trabajo más destacado hasta la fecha, en “The Imitation Game (Descifrando Enigma)”, que le proporcionó una nominación al Oscar como mejor actor principal. Dos años después estrenó “Doctor Strange (Doctor Extraño).

Escena de "Descifrando enigma"



Escena de "Agosto"



viernes, 14 de julio de 2017

LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (War for the Planet of the Apes)

En el lustro comprendido entre 1968 y 1973 se estrenaron hasta cinco películas de la saga de “El planeta de los simios”. El éxito de su primera entrega, dirigida por Franklin J. Schaffner y protagonizada por Charlton Heston, motivó la proliferación posterior de aquellos títulos que, a la postre, terminaron reflejando una decadencia bastante más que evidente. Veintiocho años después, el peculiar cineasta Tim Burton filmó un “remake” tan fallido como innecesario. Y a partir de 2011 dio comienzo una nueva trilogía, que se completa ahora con “La guerra del planeta de los simios”. Pero los nueve largometrajes estrenados resultan demasiados. 
Sin entrar en el debate sobre cuál de ellos es el mejor, creo que estas tres últimas producciones rodadas en 2011, 2014 y 2017 mantienen e, incluso, superan su inicial nivel de calidad. Así como las cintas de la década de los setenta fueron perdiendo categoría con respecto a la original de un modo irrefutable, no se ha repetido el mismo fenómeno con los tres films rodados recientemente, que conforman un proyecto facturado con corrección y que ofrece unas dosis muy aceptables de acción, aventura y entretenimiento. 
Mis primeras referencias de Matt Reeves se remontan veinte años atrás, cuando ejercía como guionista, productor y director de la serie de televisión “Felicity”, de la que yo era espectador. Ya por aquel entonces me pareció un buen profesional. Por eso, me sorprendió que diera el salto a la pantalla grande con algunos trabajos enmarcados en el género apocalíptico y de terror, como “Monstruoso” o “Déjame entrar” y que, pese a ciertos elementos de interés, no llamaron demasiado mi atención. Sin embargo, cuando se encargó de la realización de “El amanecer del planeta de los simios”, quedó patente su habilidad para el cine de acción y ciencia ficción. De hecho, es el responsable del próximo rodaje de Batman, interpretado por Ben Affleck. Ojalá su progresión continúe a buen ritmo y no termine resultando previsible y repetitivo. En todo caso, sería deseable verle involucrado en algunos proyectos más personales y dramáticos, acordes con sus orígenes televisivos, ya que capacidad le sobra. 
Es obvio que a un potencial espectador de “La guerra del planeta de los simios” le ha de gustar la saga de antemano y, tanto la lucha entre primates y humanos como la propuesta evolutiva que lleva implícita, deben generarle un interés manifiesto. De lo contrario, la trama puede parecerle absurda, el metraje, excesivo y la cualificación técnica, insuficiente. Dicho esto, los amantes de la peculiar franquicia encontrarán aquí una entrega sólidamente construida, bien relatada y con sobrada altura de efectos especiales. 
Narra la cruenta guerra entablada entre los animales y las personas que todavía quedan en el mundo y que deberán enfrentarse a un despiadado Coronel. Después de sufrir un importante número de bajas, los simios comenzarán la fanática misión de vengar a los de su especie. La épica batalla final determinará el destino de los supervivientes y el futuro del planeta. 
Cinta trepidante, intensa y con un toque de reflexión introspectiva, toma prestadas de otros géneros -como el bélico y el western- algunas de sus fórmulas más características para estructurar un espectáculo audaz, demostrando cómo se puede rescatar un serial de su ocaso creativo y revitalizarlo con ideas adecuadas. En ocasiones, segundas y terceras partes sí son buenas. 
Además del actor Andy Serkis, habituado a ocultar su rostro para dar vida a seres como “Gollum” de “El señor de los anillos”, forma parte del elenco un cada vez más prolífico Woody Harrelson, aunque la protagonista por excelencia es la acción en sí misma.

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Datos del film
Título original: War for the Planet of the Apes
Año: 2017
Duración: 142 min.
País: Estados Unidos
Director: Matt Reeves
Guion: Mark Bomback, Matt Reeves (Novela: Pierre Boulle)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Michael Seresin
Reparto: Andy Serkis, Woody Harrelson, Steve Zahn, Judy Greer, Gabriel Chavarria, Max Lloyd-Jones, Terry Notary, Sara Canning, Ty Olsson, Devyn Dalton

miércoles, 12 de julio de 2017

CAMERON CROWE

Cameron Crowe nació en la localidad californiana de Palm Springs el 13 de julio de 1957. Director y guionista estadounidense, ganador de un Oscar,  antes de dedicarse al Séptimo Arte colaboraba como columnista en la popular revista musical Rolling Stone. 

Comenzó su andadura en la pantalla grande escribiendo los guiones de algunos títulos como “Aquel excitante curso” (1982), de Amy Heckerling o “Jóvenes alocados” (1984), de Art Linson.

Debutó como director con la cinta “Un gran amor” (1989), protagonizada por John Cusack y Ione Skye, y logró cierto éxito con su segunda película, “Solteros” (1992), cuyo reparto encabezaban Bridget Fonda, Campbell Scott y Kyra Sedgwick.

 En 1996 obtuvo gran repercusión gracias a “Jerry Maguire”, con Tom Cruise, Cuba Gooding Jr. y Renée Zellweger al frente del elenco. El film recibió cinco nominaciones a la estatuilla dorada, haciéndose acreedora a la de mejor actor secundario. 

En el año 2000, Crowe firmó uno de sus mejores trabajos con “Casi famosos” (2000), ganando el prestigioso premio de la Academia de Hollywood gracias a su excelente guion, además de obtener otras tres candidaturas. Tras la más fallida “Vanilla Sky” (2001), versión del largometraje de Alejandro Amenábar “Abre los ojos”, escribió y realizó la pequeña joya “Elizabethtown” (2005), en la que actuaban Orlando Bloom, Kirsten Dunst y Susan Sarandon. 

Posteriormente, rodó las más irregulares “Un lugar para soñar” (2011), con Matt Damon y Scarlett Johansson,  y “Aloha” (2015), junto a Bradley Cooper, Rachel McAdams y Emma Stone. 

Aunque sin figurar en los créditos, participó como actor en la visionaria “Minority Report”, de Steven Spielberg.


Escena de "Elizabethtown"




Escena de "Casi famosos"



lunes, 10 de julio de 2017

30 ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "EL FESTÍN DE BABETTE" (30th Anniversary of the Premiere of "Babette´s Feast")

Se cumplen treinta años del estreno en España de la película danesa “El festín de Babette”, escrita y dirigida por Gabriel Axel y basada en un relato de Isak Dinesen (Karen Blixen), escritora a quien dio vida Meryl Streep en la inolvidable cinta “Memorias de África”.

Producida por Just Betzer, Bo Christensen y Benni Korzen con fondos del Instituto del Cine de Dinamarca. se trata del primer largometraje de dicho país en ganar el Oscar al mejor film de habla no inglesa. 

Ambientada en el siglo XIX en una remota aldea dominada por el puritanismo, cuenta la historia de dos hermanas ancianas que han permanecido solteras y que recuerdan con nostalgia su lejana juventud y la rígida educación que las obligó a renunciar a la felicidad. La llegada de Babette, que viene de París huyendo de la guerra civil, cambiará sus vidas.

La forastera pronto tendrá ocasión de corresponder a la bondad y al calor con los que ha sido acogida, ya que un premio de lotería le permitirá organizar una opulenta cena con los mejores platos y vinos de la gastronomía francesa. Todos los vecinos aceptan la invitación, aunque previamente se ponen de acuerdo para no dar muestras de una satisfacción que resultaría pecaminosa. Sin embargo, poco a poco, en un ceremonial intenso y emotivo, van cediendo a los placeres de la cocina gala. 

Además de la estatuilla de Hollywood, obtuvo también una nominación al Globo de Oro en la misma categoría y se alzó asimismo con el premio BAFTA británico.

Escena de la película




viernes, 7 de julio de 2017

BABY DRIVER

Definir una película como “Baby Driver” resulta bastante complicado. Con esencia cómica, cuerpo de cinta de acción alocada y aureola de extraño musical, su resultado final es ecléctico y en ocasiones volátil, pero a menudo divertido. Por lo tanto, no se trata de un largometraje apto para espectadores clásicos que sólo toleran propuestas reconocibles y cumplidoras de las normas sagradas del cine más convencional. Cabría calificar de experimento raro su condición si no fuera porque está dirigido por Edgar Wright, un cineasta cuyas señas de identidad son el toque irreverente y la comicidad incontrolada. De los títulos de sus anteriores trabajos (“Zombies Party”, “Arma fatal”, “Scott Pilgrim contra el mundo”, “Bienvenidos al fin del mundo” o su participación en la obra colectiva “Grindhouse”) se deduce ese estilo gamberro e inofensivo, entretenido y sarcástico, cuyo aparente desorden no es tal, sino que consiste en una estudiada y meditada forma de narrar cinematográficamente las historias. 
Así pues, para ver este film es preciso acudir a la sala de proyección con ánimo descarado y juvenil. De lo contrario, la actitud chulesca, la estética macarra y el humor desvergonzado de los personajes sacarán sólo a relucir los errores de una obra que, como muestra del género de acción, resulta mediocre, poco rigurosa y bastante increíble. Sin embargo, si “Baby Driver” funciona, es por ese toque gracioso, transgresor y faltón que marca toda la narración, de modo que se puede disfrutar de un rato de entretenimiento ágil y atrayente siempre que se conecte previamente con su contexto desenfadado y travieso. 
Un joven piloto domina la conducción con inusitada habilidad. Trabaja para un mafioso pero, cansado de su estilo de vida y de cumplir las normas de su jefe atracador, decide cumplir una última misión antes de retirarse, aunque el delincuente en cuestión no va a dejarle libre tan fácilmente. 
Heredero del carácter de otros realizadores como Guy Ritchie (“RocknRolla”) o Matthew Vaughn (“Kick-Ass: Listo para machacar”), la oferta de Wright tal vez lleve al público a identificarla con “Drive”, de Nicolas Winding Refn. Sin embargo, poco hay en “Baby Driver” del icónico referente protagonizado por Ryan Gosling. El silencio, la cámara lenta, la expresión contenida y el ritmo pausado que encandiló en aquella da paso aquí a una total falta de moderación y a un semblante irrespetuoso que pretende inundar de alegría el metraje. Pese a todo, el resultado final es correcto y, en mi opinión, constituye el mejor proyecto de su realizador hasta la fecha. Aunque su estilo no se encuentre entre mis preferencias, le reconozco efectividad y autenticidad. 
Con un toque musical, una pizca de dulzura, algún condimento romántico, un tono bravucón y un ingenioso hilo conductor, desarrolla una sinopsis burda en la forma pero creativa y, a ratos, brillante en el fondo. Una fórmula fresca y por momentos original, revestida de un divertimento sin pretensiones que consigue hacer olvidar lo artificioso que es todo. Probablemente, no es casual que a la sombra se sitúe el gran productor Tim Bevan, con múltiples reconocimientos y nominaciones gracias a algunas excelentes películas más acordes con el gusto de críticos y académicos, como “Expiación”, “La teoría del todo” o “Elizabeth”. Sin embargo, sus aportaciones más corrosivas (“Fargo”, “El gran Lebowski”) enlazan a la perfección con “Baby Driver”. 
El actor Ansel Elgort, visto en “Bajo la misma estrella” y en la saga “Divergente”, encabeza el reparto. Le acompañan pesos pesados de la profesión como Kevin Spacey (ganador de dos Oscars por “American Beauty” y “Sospechosos habituales” y con numerosos títulos de visión imprescindible), Jamie Foxx (estatuilla dorada por “Ray”) o Jon Hamm (célebre por la serie televisiva “Mad Men”). También este casting coral resulta altamente llamativo. Como la película.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Baby Driver
Año: 2017
Duración: 115 min.
País: Reino Unido
Director: Edgar Wright
Guion: Edgar Wright
Música: Steven Price
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Ansel Elgort, Lily James, Jamie Foxx, Jon Hamm, Kevin Spacey, Eiza González, Jon Bernthal, Ben VanderMey, Thurman Sewell, Allison King, Lance Palmer, Keith Hudson, Patrick R. Walker, Hudson Meek, Troy Faruk

miércoles, 5 de julio de 2017

TAQUILLA EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2017 ( Box Office in the First Half of 2017)





Acaba de concluir el primer semestre del año 2017, cuyos títulos más populares de la cartelera se ha visto invadidos por las segundas, terceras y posteriores entregas de sagas conocidísimas. 


PELÍCULAS CON MAYOR RECAUDACIÓN EN EL MERCADO NORTEAMERICANO 

(en dólares)


  1.  Beauty and the Beast (2017) $503,708,499
  2.  Guardians of the Galaxy Vol. 2 $380,644,568
  3.  Wonder Woman $321,178,658
  4.  Logan $226,264,245
  5.  The Fate of the Furious $225,220,660
  6.  The LEGO Batman Movie $175,750,384
  7.  Get Out $175,484,140
  8.  The Boss Baby $173,129,113
  9.  Kong: Skull Island $168,052,812
  10.  Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales $160,863,912
  11.  Split $138,141,585
  12.  Fifty Shades Darker $114,434,010
  13.  Cars 3 $101,691,169
  14.  John Wick: Chapter Two $92,029,184
  15.  Power Rangers (2017) $85,364,450
  16.  Alien: Covenant $73,375,551
  17.  Transformers: The Last Knight $73,193,872
  18.  The Mummy (2017) $69,518,575
  19.  Captain Underpants: The First Epic Movie $66,325,982
  20.  A Dog's Purpose Uni. $64,321,890


PELÍCULAS CON MAYOR RECAUDACIÓN A NIVEL MUNDIAL

(en dólares)


  1.  Beauty and the Beast (2017) $1,257.0
  2.  The Fate of the Furious $1,238.2
  3.  Guardians of the Galaxy Vol. 2 $851.9
  4.  Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales $680.0
  5.  Wonder Woman $657.0
  6.  Logan $618.0
  7.  Kong: Skull Island $566.2
  8.  The Boss Baby $493.4
  9.  Fifty Shades Darker $378.8
  10.  Your Name. $354.4
  11.  xXx: The Return of Xander Cage $346.1
  12.  The Mummy (2017) $344.7
  13.  The Great Wall $332.0
  14.  Resident Evil: The Final Chapter $312.2
  15.  The LEGO Batman Movie $310.9
  16.  Split $276.9
  17.  Transformers: The Last Knight $272.4
  18.  Kung Fu Yoga $254.2
  19.  Get Out $251.8
  20.  Journey to the West: The Demons Strike Back $246.6
  21.  Alien: Covenant $227.9
  22.  Smurfs: The Lost Village $194.7
  23.  A Dog's Purpose $193.1
  24.  Ghost in the Shell (2017) $169.8
  25.  John Wick: Chapter Two $166.8

lunes, 3 de julio de 2017

EVA MARIE SAINT

La actriz estadounidense Eva Marie Saint nació en Nueva Jersey el 4 de julio de 1924.

Cursó  Interpretación en la Universidad de Bowling Green y, terminados sus estudios, trabajó durante algún tiempo en radio y televisión, hasta que en 1953 actuó en la obra teatral “The Trip to Bountiful”, por cuya interpretación obtuvo el Premio de los Críticos de Teatro. 

Debutó en la pantalla grande en 1954 con la magnífica película “La ley del silencio”, dirigida por Elia Kazan y en la que estuvo acompañada por el actor Marlon Brando. Este papel le proporcionó la consecución del Oscar a la mejor actriz secundaria. 

Pese a su brillante comienzo en el Séptimo Arte, nunca se prodigó profesionalmente en exceso.  En las décadas de los cincuenta y sesenta intervino en apenas una docena de títulos, como “Un sombrero lleno de lluvia” (1957), de Fred Zinnemann, “El árbol de la vida” (1957), de Edward Dmytryk, “Con la muerte en los talones” (1959), de Alfred Hitchcock, “Éxodo” (1960), de Otto Preminger, “Su propio infierno” (1962), de John Frankenheimer, “Castillos en la arena” (1965), de Vincente Minnelli, “Grand Prix” (1966), de nuevo con Frankenheimer o “¡Que vienen los rusos!”, (1966), una comedia sobre la Guerra Fría realizada por Norman Jewison. 

De entre sus últimos proyectos cabe destacar “Soñé con África” (2000), junto a Kim Basinger y Vincent Perez y la adaptación del cómic “Superman Returns” (2006).


Escena de "Con la muerte en los talones"




Escena de "Éxodo"





viernes, 30 de junio de 2017

UN DON EXCEPCIONAL (Gifted)

Es Marc Webb un interesante cineasta que se ha atrevido con la comedia romántica, con el melodrama e, incluso, con el género de acción. Personalmente, elogio su capacidad para combinar con acierto la alegría, el drama y la reflexión. En ese sentido, su película “(500) días juntos” constituye su mejor trabajo hasta la fecha y ejemplifica a la perfección esa habilidad para alternar situaciones emotivas y conmovedoras con dosis de crítica irreverente y desenfadado sentido del humor. Este título se suma a otros que, de la mano de realizadores como Jason Reitman, John Carney y Alexander Payne, configuran lo que yo entiendo por comedias de calidad, concepto no compartido por muchos, pero con el que me identifico plenamente. 
Estrena ahora “Un don excepcional”, retorno a su peculiar estilo tras el paréntesis abierto con sus dos aportaciones al universo de los superhéroes: “The Amazing Spider-Man” y su continuación. En esta ocasión se introduce de lleno en el pantanoso terreno del cine familiar, con una niña como protagonista de secuencias enternecedoras sobre un trasfondo de peleas por su custodia. Y digo “pantanoso” porque el riesgo de caer en el convencionalismo cursi, aderezando cualquier escena con planos edulcorados, es más que evidente. La táctica de intentar ganarse al público tocando su corazón con problemas infantiles y disputas domésticas puede resultar un vía de manipulación a la hora de construir un largometraje. 
De hecho, Webb se deja arrastrar por esa tentación durante buena parte del metraje, rodando una suerte de sensiblero telefilm de sobremesa de fin de semana. Sin embargo, su virtud para introducir una comicidad selecta y unos diálogos audaces sale en su rescate. Si a ello añadimos unas más que correctas interpretaciones, nos enfrentamos a un proyecto nada corriente. 
Un hombre soltero y de vida algo desordenada está criando a una sobrina de siete años con unas extraordinarias dotes para las Matemáticas, cuya madre (a la que una serie de problemas personales abocaron al suicidio) era un genio en esa rama científica. Mientras el tío intenta que la pequeña lleve una vida normal acorde con su edad, su abuela materna está obsesionada con potenciar las cualidades de su nieta superdotada, lo que dará lugar a una batalla legal por la custodia de la menor, removiéndole un pasado hiriente y colocándola ante situaciones difíciles. 
Contar una historia sencilla, con personas de carne y hueso como protagonistas, y sin situaciones intensas ni efectos especiales en las que apoyarse, resulta cada vez más complicado a día de hoy. Los espectadores actuales no están acostumbrados a contemplar tramas simples y comunes como hilos conductores de los estrenos cinematográficos, de modo que este título sólo gustará a los amantes de los relatos afables y sencillos. Cabe indicar como puntos débiles el tramo de la proyección dedicado al juicio, la etiqueta de obra menor que le sobrevuela constantemente y el carácter quebradizo de algunas partes del guion. Sin embargo, también posee méritos destacables, siendo el más relevante de ellos su capacidad (si no constante, al menos intermitente) de conmover, divertir y entretener. Se ayuda para ello de unas actuaciones honestas y de un repertorio de frases brillantes. El resultado final destila, pues, cierto encanto. 
Integran el equipo artístico el actor Chris Evans, famoso por sus intervenciones en dos entregas de la saga de acción “Los cuatro fantásticos”, tres de “Capitán América” y otras tres de “Los vengadores”, pero asimismo con tendencia al melodrama personal. De hecho, su única incursión en la dirección (“Antes de que te vayas”) es una propuesta muy digna. Mckenna Grace (vista recientemente en “Independence Day: Contraataque”) da vida a la jovencísima Mary. Les acompañan Octavia Spencer (Oscar a la mejor actriz secundaria por “Criadas y señoras”) y Lindsay Duncan (“Una cuestión de tiempo”, “Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Gifted
Año: 2017
Duración: 101 min.
País: Estados Unidos
Director: Marc Webb
Guion: Tom Flynn
Música: Rob Simonsen
Fotografía: Stuart Dryburgh
Reparto: Chris Evans, Jenny Slate, Octavia Spencer, Lindsay Duncan, Mckenna Grace, Keir O'Donnell, John Finn, Kelly Collins Lintz, Joe Chrest, Scott Christopher Kelly, Cameron Mills, Jeremy Ambler, Candace B. Harris, Jona Xiao, Michael Kendall Kaplan

martes, 27 de junio de 2017

JOHN CUSACK

John Cusack nació en Illinois el 28 de junio de 1966. Actor y guionista de cine y televisión, ha sido nominado a los Globos de Oro, a los BAFTA británicos y a los Premios del Sindicato de Actores.

Tanto su padre, Dick, como sus hermanos Ann, Bill, Joan y Susie se han dedicado profesionalmente a la interpretación. Su madre, Nancy, es profesora de matemáticas jubilada y activista política. 

Debutó en la pantalla grande con el largometraje  “Class” (1983), dirigido por Lewis John Carlino y protagonizado por Rob Lowe, Andrew McCarthy y Jacqueline Bisset. Tras intervenir en “Dieciséis velas” (1984), de John Hughes, logró su primer papel principal en “Juegos de amor en la Universidad” (1985), de Rob Reiner, con quien repitió en la adaptación de Stephen King “Cuenta conmigo” (1986). Otros títulos de los ochenta en los que participó fueron “Un verano loco” (1986), de Savage Steve Holland, “Persecución muy, muy caliente” (1987), de Steven Lisberger y “Creadores de sombras” (1989), de Roland Joffé , junto a Paul Newman. 

En la década posterior colaboró con Stephen Frears en “Los timadores” (1990), compartiendo créditos con Annette Bening y Anjelica Huston. Figuró en “Sombras y niebla” (1992) y “Balas sobre Broadway” (1995), realizadas ambas por Woody Allen, y protagonizó “Medianoche en el jardín del bien y del mal” (1997), de Clint Eastwood. Le siguieron “Con Air” (1997), de Simon West, “La delgada línea roja” (1998), de Terrence Malick y “Cómo ser John Malkovich” (1999), ópera prima de Spike Jonze. 

Tras su primer guión para “Un asesino algo especial” (1997), repitió como escritor compartiendo tarea con D.V. DeVincentis, Steve Pink y Scott Rosenberg, al adaptar la novela de Nick Hornby “Alta fidelidad” (2000). Por esta última película, a las órdenes de Stephen Frears, recibió su primera nominación a los Globos de Oro. 

Con posterioridad, actuó en “La pareja del año” (2001), una comedia romántica de Joe Roth, con Julia Roberts, Catherine Zeta-Jones y Billy Cristal en el reparto,  “Serendipity” (2001), de Peter Chelsom, y “El jurado” (2003), thriller de Gary Fleder. Mikael Hafstrom le dirigió en “1408” (2007), film de terror en el que estuvo acompañado por Samuel L. Jackson. En “La vida sin Grace” (2007) trató de superar la pérdida de su mujer, una militar fallecida en Iraq, y en la profecía apocalíptica “2012” (2009) se puso en manos de Roland Emmerich. Uno de sus últimos títulos destacados ha sido “El mayordomo” (2013), de Lee Daniels.

Escena de "Alta fidelidad"



Escena de "Cómo ser John Malkovich"



viernes, 23 de junio de 2017

WONDER WOMAN


Si “Wonder Woman” se hubiese estrenado hace algunos años (cuando todavía yo no me encontraba tan empachado de cintas de superhéroes), estoy seguro de que me hubiera gustado mucho más. Y es que la proliferación de adaptaciones de cómics a la gran pantalla ha sido tal que me ha terminado por saturar. La sobredosis de títulos me ha conducido al agotamiento ante este tipo de propuestas, de modo que me senté en la butaca con el hartazgo puesto y la predisposición en contra. Sin embargo, me encontré con un largometraje notable en lo técnico, correcto en lo narrativo y honesto en su intención de compaginar la esencia del personaje con la acción y la atracción visual. En comparación con otros referentes del género, su protagonista no posee tanta enjundia ni presenta conflictos internos o tormentos vitales de importancia. Además, aquí la eterna lucha entre el bien y el mal resulta mucho menos compleja. Puede que sea ese retorno a la sencillez, esa tendencia a la aventura por la aventura, ese estilo a medio camino entre lo ingenuo y lo clásico, lo que le proporcione al conjunto de la obra la virtud de revisar un subgénero que, tras demasiados años de excesos, debería pararse a reflexionar sobre su futuro en el Séptimo Arte. 
Evidentemente, “Wonder Woman” es un film sólo apto para los aficionados al cómic. A quienes busquen historias ligadas a la realidad y que no dejen margen la fantasía, esta opción les parecerá insufrible. Por el contrario, todos aquellos que disfruten con las hazañas, los superpoderes y las leyendas, y se dejen llevar por la imaginación al servicio de la confrontación como vía para comprender la naturaleza de las cosas, pasarán dos horas entretenidas. 
Patty Jenkins, que debutó en la dirección con “Monster” (por cuyo personaje protagonista Charlize Theron obtuvo el Oscar a la mejor actriz principal) se encarga de la realización. Habían pasado casi quince años sin que esta cineasta estrenara un nuevo trabajo pero, pese a ello, ha conseguido abordar con solvencia y acierto un proyecto tan complejo como éste. 
En una paradisíaca isla tropical, una princesa amazona ha sido entrenada para convertirse en una invencible guerrera. Aun así, se mantiene en el islote protegida de los peligros del mundo exterior. Todo cambia cuando un piloto estadounidense se estrella allí por accidente. El soldado le contará a la niña la existencia de un conflicto masivo allende su territorio, de una guerra mundial. Será entonces cuando tomará la decisión de abandonar su hogar con el objetivo de salvar a la Humanidad. Dotada de unos poderes extraordinarios, la inocente e idealista luchadora se transformará en la principal emisaria de paz de una civilización que se desmorona. 
El resultado final, sin duda, es satisfactorio. Mucho mejor de lo esperado. Puro entretenimiento que respeta la raíz de ese universo prestado por los tebeos. Tal vez le sobren minutos de metraje. Quizá peque de falta de valentía a la hora de perfilar los papeles protagonistas. Es posible que la oferta no sea novedosa. Pero todos esas objeciones son perdonables frente al resto de sus aciertos, y la verdad es que sobresale por encima de otros títulos de temática similar. 
No es la primera vez que la actriz israelí Gal Gadot da vida a esta heroína. En “Batman vs Superman: El amanecer de la Justicia” ya se puso en la piel de “Wonder Woman” y se prevén dos títulos más de la saga de “La Liga de la Justicia” repitiendo el mismo personaje. Mucho me temo que se encasillará y cometerá el error de no explorar otras alternativas profesionales. Si a ello se suman sus cuatro apariciones en “Fast & Furious”, la deriva de su carrera parece tan evidente como poco propicia para descubrir su auténtico potencial. Le acompañan en el reparto Chris Pine (“Comanchería”, “Star Trek”), Connie Nielsen (“Gladiator”, “Pactar con el diablo”) y Robin Wright (“Forrest Gump”, “La princesa prometida”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original



Datos del film
Título original: Wonder Woman
Año: 2017
Duración: 141 min.
País: Estados Unidos
Directora: Patty Jenkins
Guion: Allan Heinberg (Historia: Zack Snyder, Allan Heinberg, Jason Fuchs; Personajes: William M. Marston)
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Jensen
Reparto: Gal Gadot, Chris Pine, Robin Wright, Connie Nielsen, David Thewlis, Elena Anaya, Lucy Davis, Danny Huston, Ewen Bremner, Samantha Jo, Saïd Taghmaoui, Lisa Loven Kongsli, Florence Kasumba, Mayling Ng, Emily Carey, Doutzen Kroes

martes, 20 de junio de 2017

JULIETTE LEWIS

Juliette Lewis nació en la ciudad californiana de Los Ángeles el 21 de junio de 1973. Actriz y cantante estadounidense, comenzó su carrera en el medio televisivo, actuando en la exitosa  "Aquellos maravillosos años" (The Wonder Years). A los catorce años obtuvo un papel en la serie cómica "I Married Donna". Dio el salto a la gran pantalla en 1988, integrando el reparto de "Mi novia es una extraterrestre", de Richard Benjamin,  junto a Kim Basinger y Dan Aykroyd. 

Durante la primera mitad de la década de los noventa disfrutó de sus mayores éxitos y reconocimientos. Participó en "El cabo del miedo" (1991), de Martin Scorsese, por cuya interpretación logró sendas nominaciones a los Oscar y a los Globos de Oro en la categoría de mejor actriz de reparto. Al año siguiente intervino en "Maridos y mujeres", de Woody Allen. En 1993 protagonizó el film de Dominic Sena "Kalifornia", junto a Brad Pitt y participó en la cinta "¿A quién ama Gilbert Grape?", de Lasse Hallström. En 1994 rodó a las órdenes de Oliver Stone"Asesinos natos". En 1995 estrenó dos largometrajes: "Diario de un rebelde", de Scott Kalvert y "Días extraños", de Kathryn Bigelow. En 1996 la dirigió Robert Rodríguez en "Abierto hasta el amanecer". 

Después de ese fulgurante comienzo, su carrera se estancó y no siguió la proyección esperada. De esta etapa son "La fuerza del cariño, la historia continúa (1996), de Robert Harling y "Aprendiendo a vivir" (1999), de Garry Marshall, a las que continuaron "Tardes de Gaudí" (2001), de Susan Seidelman y dos películas de Todd Phillips: "Aquellas juergas universitarias" (2003) y "Starsky y Hutch" (2004). 

Cuenta con una faceta musical que ejerce a través de su banda de rock, "Juliette and the Licks", un cuarteto del que es vocalista y que completan Todd Morse en la guitarra, Jason Womack en el bajo y Ed Davis en la batería. Lewis colaboró con "The Prodigy" en su CD de 2004 -"Always Outnumbered, Never Outgunned"-, cantando y escribiendo varias estrofas para tres canciones de dicho álbum ("Spitfire", "Get Up Get Off" y "Hot Ride"). Más tarde ha fundado un nuevo grupo llamado  "Juliette and the New Romantiques".

Escena de "El cabo del miedo"



Escena de "Maridos y mujeres"



viernes, 16 de junio de 2017

LOS VIGILANTES DE LA PLAYA (Baywatch)

Pese a querer venderlo como tal, no existe rastro alguno de homenaje a la década de los ochenta en esta versión cinematográfica de “Los vigilantes de la playa”. En mi opinión, ni es heredera del carácter de la célebre serie de televisión ni representa al estilo ochentero. Los episodios protagonizados por David Hasselhoff, Pamela Anderson y su ristra de musculosos “beach boys” y voluptuosas modelos ya eran horteras. Sin embargo, los responsables de esta adaptación para la gran pantalla han querido dar un paso más y engendrar un nuevo concepto para definir la ordinariez y la vulgaridad en grado superlativo. En este punto, por ejemplo, sí han superado al formato original. La estética macarra y la comicidad zafia se han visto aquí elevadas a la enésima potencia. Han estirado tanto el chicle de la superficialidad que lo han terminado por romper. Desde luego, la película contiene escenas que avergonzarán incluso a los seguidores más incondicionales de las aventuras de Mitch Buchannon. 
Estoy dispuesto a reconocer que Dwayne Johnson (conocido popularmente como “The Rock”) posee una vertiente humorística que se puede aprovechar. Me cuesta más admitir (aunque podría hacerlo) esa cierta nostalgia que, a medida que va cumpliendo años, lleva a buena parte de una generación a mirar al pasado con el ánimo de revisar sus iconos culturales. Incluso podría llegar a aceptar (en función de la tortura a la que se me someta) que la industria del cine se dedique a estas alturas a rodar versiones de títulos que antaño marcaron una época. Pero, por lo que no voy a pasar, es por aplaudir una concatenación de secuencias que hilvanan una trama simplona cuyo único nexo de unión es un muestrario de pectorales de todos los tamaños y formas. De hecho, estoy convencido de que una proyección de las tomas falsas de la serie televisiva tendría más gracia y mayor sentido que esta producción, totalmente impropia del año en el que se estrena. 
Su director es Seth Gordon, quien ha estrenado hasta la fecha “Como en casa en ningún sitio” -un intento de comedia protagonizado por Reese Witherspoon y Vince Vaughn-, “Cómo acabar con tu jefe” -su trabajo más destacado, con Jason Bateman y Kevin Spacey al frente del reparto- y “Por la cara”, otra insufrible tortura ejecutada sin piedad por Melissa McCarthy. Visto lo visto, no me extraña nada el resultado de “Los vigilantes de la playa”, puesto que representa a la perfección la clase de humor que caracteriza a su realizador. 
Lo que supuestamente se cuenta es lo de menos, en concreto la historia de un socorrista veterano que choca con un ex nadador olímpico, novato, bravucón y caído en desgracia, recién llegado a las labores de vigilancia de la costa. Pese a sus roces iniciales, descubren juntos una trama delictiva que amenaza el futuro de la bahía y se disponen a evitar la destrucción de dicho paraje natural a manos de un magnate sin escrúpulos. 
Se han invertido en el rodaje setenta millones de dólares y, dados sus raquíticos resultados en taquilla durante las dos primeras semanas de exhibición (apenas cuarenta), cabe esperar que en el futuro los productores se abstengan de reiterar otro proyecto similar. Más que de la revisión de una obra anterior, se trata de una regresión en toda regla. Sus casi dos horas de duración alargan el suplicio de tal manera que es preferible abandonar la sala de proyección. Mejor aún, no llegar siquiera a entrar. Sin duda, el peor largometraje de cuantos he visto este año. 
Como ya he indicado anteriormente, el actor Dwayne Johnson asume el papel protagonista. Claramente condicionado por su físico, a lo largo de su carrera profesional ha interpretado con corrección papeles en cintas de acción e incluso ha demostrado cierta capacidad para abordar el género de comedia. No obstante, su participación en sagas de éxito como “Fast & Furious” le hace reincidir una y otra vez en esta clase de cintas. Aun así, es probablemente el único integrante del elenco que se salva del desastre. Zac Efron, por el contrario, naufraga estrepitosamente. Está por ver que este ídolo de adolescentes puede dar con solvencia el salto de Disney Channel a la gran pantalla. Yo tengo mis serias dudas. En cuanto a las actrices (Priyanka Chopra, Alexandra Daddario, Kelly Rohrbach) ejercen una función rancia y meramente estética. En líneas generales, tanto ellas como ellos se limitan a lucir cuerpo, a falta de frases ingeniosas que soltar por la boca.

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Datos del film:

Título original: Baywatch
Año: 2017
Duración: 114 min.
País: Estados Unidos
Director: Seth Gordon
Guion: Damian Shannon, Mark Swift
Música: Christopher Lennertz
Fotografía: Eric Steelberg
Reparto: Dwayne "The Rock" Johnson, Zac Efron, Alexandra Daddario, Kelly Rohrbach, Ilfenesh Hadera, Jon Bass, Priyanka Chopra, David Hasselhoff, Izabel Goulart, Charlotte McKinney, Belinda, Pamela Anderson

martes, 13 de junio de 2017

HENRY MANCINI

Henry Mancini nació en Cleveland el 16 de abril de 1924 y falleció en Beverly Hills el 14 de junio de 1994. Aquel día nos dejó uno de los mejores compositores de bandas sonoras del Séptimo Arte, así como uno de los más célebres creadores de música de cine y jazz. 

Mundialmente recordado por ser el autor de la sintonía de “La Pantera Rosa” (por la que ganó un Grammy) y por su colaboración en las comedias de Blake Edwards (donde destaca la maravillosa canción "Moon River", de “Desayuno con diamantes”), también dejó su impronta musical en  “Charada”, “Días de vino y rosas”, “La carrera del siglo” y “Dos en la carretera”, así como en los temas centrales de las series de televisión “Remington Steele”, “El pájaro espino” o “Peter Gunn”, entre otras. 

Nominado al Oscar en diecisiete ocasiones, lo obtuvo en cuatro de ellas: Por “Desayuno con diamantes” (1962) en el apartado de mejor banda sonora original y mejor canción ("Moon River"), por “Días de vino y rosas” (1963), en la categoría de mejor canción y, también en el apartado a la mejor adaptación musical, por “¿Víctor o Victoria?”. Optó asimismo a innumerables  galardones, haciéndose acreedor de 20 Grammys y un Globo de Oro.  

Cabe añadir entre sus trabajos, además de los ya indicados, “¡Hatari!” (1962), “Su juego favorito” (1964), “La carrera del siglo” (1965) y “El guateque” (1968).

"La pantera rosa"

"Desayuno con diamantes"

viernes, 9 de junio de 2017

LA MOMIA (The Mummy)

Hace algunos años se hizo muy popular el anuncio de una célebre marca de neumáticos cuyo lema era “la potencia sin control no sirve de nada” y, ciertamente, no le faltaba razón. Trasladando idéntico símil al ámbito del Séptimo Arte, se puede aplicar a aquellas películas empeñadas en incluir la escena más inverosímil, la más asombrosa, la más grandilocuente o la más rocambolesca, con el único objetivo de arrancar del público una exclamación momentánea, pero sin valorar cómo influirá ello en el conjunto del largometraje. El género de acción está plagado de secuencias destinadas a dejar al espectador con la boca abierta la primera vez que las ve, aunque posteriormente se ría con disimulo al comprobar lo absurdo de la propuesta. En este punto recuerdo, por ejemplo, la cinta “Eraser”, en la que el musculoso Arnold Schwarzenegger se sujetaba con las manos sobre la puerta abierta del exterior de un avión que volaba a gran velocidad y altura, con el reactor de la nave justo detrás suyo. Finalmente se soltó, pasando junto al motor sin que la turbina lo engullese y, en ausencia de paracaídas, terminó por estrellar su cuerpo encima de un coche aparcado en tierra, por supuesto con daños irrelevantes para el protagonista de la heroicidad. En un visionado inicial, la toma llamaba la atención enormemente pero, en los sucesivos, lo normal es que se catalogue como una fantasmada propicia para la burla. 
En ese sentido, “La momia” es un despliegue de esa clase de secuencias muy bien rodadas, pomposas, llamativas y espectaculares. La mayor parte de ellas me resultaron atrayentes desde el punto de vista visual, puesto que poseen ritmo y fomentan el toque de aventura. Pero, por desgracia, su efecto se diluye a los pocos segundos y resultan incapaces de sostener una historia cercana a las dos horas de duración. La naturaleza y la esencia última del proyecto está más vinculada con los videojuegos que con el cine en sí mismo. La aparatosidad y el desenfreno que desprende la cinta conectan más con esa velocidad a la que los jugadores de la Play Station pulsan los botones de sus mandos. Todo es rápido, extenuante y fatigoso, una concatenación de efectos diseñados para fascinar y agrupados consecutivamente para no dar respiro ni permitir reflexión alguna. Tan sólo para aturdir con el espectáculo. Lo cierto es que en algún momento, ya sea durante la proyección o al abandonar la sala, se evidencia lo artificioso y lo pretencioso de la propuesta. 
Títulos sobre la Momia hay muchos, en distintas épocas y estilos, más o menos terroríficos, cómicos o aventureros. Este estreno es, probablemente, el mejor en cuanto a técnica, el más deslumbrante y el más caro. Pero, asimismo, el más vacío y el más hueco. 
El veterano productor Alex Kurtzman da aquí el salto detrás de la cámara para asumir la labor de cineasta y, tras el dulce melodrama “Así somos”, cambia el registro hacia un trabajo más vertiginoso. En contra de lo que se pudiera pensar, en él han participado tres guionistas de renombre: David Koepp (“Misión: Imposible”, “Parque Jurásico”, “La guerra de los mundos”, “Spiderman”), Christopher McQuarrie (Oscar al mejor guion por “Sospechosos habituales”) y Dylan Kussman (que debuta como escritor, pero que acumula interpretaciones en títulos como “El club de los poetas muertos” o “El vuelo”). Sus aportaciones, no obstante, pasan desapercibidas ante la impresionante exhibición de efectos especiales y el ostentoso desfile de proezas. 
Tom Cruise y Russell Crowe, dos grandes pesos pesados de Hollywood, encabezan el reparto. Ambos han dado sobradas muestras de calidad en el pasado, acreditando así su talento y habilidad, pero ya llevan varios años demasiado alejados de su nivel profesional de antaño. Cintas como “El color del dinero”, “Nacido el cuatro de julio”, “Algunos hombres buenos”, “La tapadera”, “Collateral” o “Minority Report” (el primero) y “L.A. Confidencial”, “El dilema”, “Una mente maravillosa”, “Gladiator” o “American Gangster” (el segundo), demuestran sin duda su capacidad de llevar a cabo actuaciones muy superiores a las que nos ofrecen de un tiempo a esta parte.

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Datos del film
Título original: The Mummy
Año: 2017
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Director: Alex Kurtzman
Guion: David Koepp, Christopher McQuarrie, Dylan Kussman (Historia: Jon Spaihts, Alex Kurtzman, Jenny Lumet)
Música: Brian Tyler
Fotografía: Ben Seresin
Reparto: Tom Cruise, Russell Crowe, Annabelle Wallis, Sofia Boutella, Jake Johnson, Courtney B. Vance, Marwan Kenzari, Javier Botet, Shina Shihoko Nagai, Solomon Taiwo Justified, Emily Ng, Jason Matthewson, Dylan Smith, Rez Kempton

jueves, 8 de junio de 2017

FILMADRID 2017

FILMADRID es un festival internacional de cine que nace con la determinación de descubrir senderos inéditos y novedosos dentro del paisaje cinematográfico contemporáneo, promoviendo y exhibiendo un cine de autor. En este año 2017 celebra su tercera edición.

La convocatoria es internacional y está abierta tanto a películas de ficción como de no ficción de cualquier parte del mundo, con especial interés en aquellas obras que innoven en sus planteamientos narrativos y formales, sin importar sus formatos de producción. 

Está organizado por Pasajes de Cine, asociación cultural creada para la difusión del cine internacional en Madrid. 

El certamen cuenta con dos categorías de competición. Una es la Sección Oficial y la otra se denomina Vanguardias (dedicada a películas de índole experimental y videocreación).


SECCIÓN OFICIAL

  • The Last of Us (Akher Wahed Fina), de Ala Eddine Slim 
  • A minha juventude, de Rita Quelhas 
  • The Dust Channel, de Roee Rosen 
  • Vendredi 13, de Nicolas Klotz 
  • Beduino, de Júlio Bressane 
  • Happy Happy Baby, de Jan Soldat 
  • Hermia & Helena, de Matías Piñeiro 
  • The Sun, the Sun Blinded Me (Słońce, słońce oślepiło mnie), de Anka Sasnal, Wilhelm Sasnal 
  • Antiporno (Anchiporuno), de Sion Sono 
  • Children Are Not Afraid of Death, Children Are Afraid of Ghosts (Haizi bu jupa siwang, danshi jupa mogui), de Rong Guang Rong 
  • António um dois três, de Leonardo Mouramateus 
  • Ember (Kor), de Zeki Demirkubuz 
  • EXPO LIO 92’, de María Cañas 
  • Casa Roshell, de Camila José Donoso 
  • Nuevo altar, de Velasco Broca 
  • Afternoon Clouds (Dopahar ke baadal), de Payal Kapadia 
  • Protokolle, de Jan Soldat 
  • Daydreams (L’indomptée), de Caroline Deruas 
  • Sakhisona, de Prantik Basu 
  • The Impossible Picture (Das unmögliche Bild), de Sandra Wollner 
  • Stand-by Office, de Randa Maroufi (fuera de competición)

martes, 6 de junio de 2017

LIAM NEESON

El actor Liam Neeson nació en la localidad irlandesa de Ballymena el 7 de junio de 1952.  Sus primeros pasos artísticos se remontan a 1976, cuando comenzó a actuar en el Teatro Lírico de Belfast y permaneció por un período de dos años. Consiguió su primer papel de entidad en el cine al intervenir en “Excalibur” (1981), película dirigida por John Boorman, quien admiraba el talento del actor tras descubrirle en el teatro. 
Durante los años 80 apareció en títulos como “Krull” (1983) de Peter Yates, “Motín a bordo” (1984) de Roger Donaldson, “La misión” (1986) de Roland Joffé, “La lista negra” (1988) de Buddy Van Horn, “Sospechoso” (1987) de nuevo bajo las órdenes de Peter Yates y “El hotel de los fantasmas” (1988), comedia dirigida por Neil Jordan. Con “Darkman” (1990) de Sam Raimi, Neeson fue afianzándose como protagonista en Hollywood. 

Durante la década de los 90 alcanzó el estrellato gracias a sus interpretaciones de carácter histórico, como “La lista de Schindler” (1993), “Rob Roy” (1995) y “Michael Collins” (1996). También interpretó a Qui-Gon Jinn en “La amenaza fantasma” (1999), cinta de George Lucas que daba inicio a la primera trilogía de Star Wars. Por su interpretación en “La lista de Schindler” fue nominado al Oscar y al Globo de Oro como mejor actor principal, galardón al que también optó por “Michael Collins” (aunque finalmente se alzó con la Copa Volpi en el Festival de Venecia) y “Kinsey” (2004). 

De esa etapa también caben mencionar “Resplandor en la oscuridad” (1992) de David Seltzer, “Maridos y mujeres” (1992) de Woody Allen y “Nell” (1994) de Michael Apted. Ya en el nuevo milenio participó en “K-19: The Widowmaker” (2002) de Kathryn Bigelow, “Gangs of New York” (2002” de Martin Scorsese y “Love Actually” (2003) de Richard Curtis. Asimismo, se fue decantando por el género de acción, con films como “Batman Begins” (2005) de Christopher Nolan o “Venganza (Taken)”(2008) de Pierre Morel (cuyo éxito comercial dio lugar a dos secuelas: “Venganza: Conexión Estambul” (2012) y “V3nganza” (2014). 

En el largometraje de fantasía y aventuras mitológicas “Furia de titanes” (2010) interpretó al dios Zeus, personaje que repitió en “Ira de titanes” (2012). En la adaptación de “El equipo A” (2010) encarnó al personaje de Aníbal. En el thriller “Sin identidad” (2011) del español Jaume Collet-Serra, llegó al número 1 de la taquilla estadounidense poniéndose en la piel del doctor Martin Harris, un hombre suplantado tras atravesar un proceso de coma. Con “Infierno Blanco” (2012), realizada por Joe Carnahan y ambientada en Alaska, volvió a encabezar la taquilla estadounidense, circunstancia que reiteró con “Non-Stop” (2014), de nuevo bajo la batuta de Collet-Serra, con quién colaboró otra vez en “Una noche para sobrevivir” (2015). En 2014 fue el detective Matthew Scudder, creación literaria de Lawrence Block, en el thriller “Caminando entre las tumbas” y un año antes rodó con Paul Haggis “En tercera persona” (2013), drama en el que mantenía una relación con Olivia Wilde. Entre sus últimos trabajos figura “Silencio” (2016) de Martin Scorsese, una historia de jesuitas en el Japón del siglo XVII.

Escena de "La lista de Schindler"


Escena de "Batman Begins"

viernes, 2 de junio de 2017

NORMAN: EL HOMBRE QUE LO CONSEGUÍA TODO (Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer)

Cuando alguien se sorprende gratamente al visionar una película donde los personajes y el guion son relevantes, es que algo extraño sucede dentro de la peculiar industria del Séptimo Arte. A día de hoy, contemplar secuencias sostenidas gracias a la interpretación de los actores, al gancho de los diálogos y a una trama coherente comienza a ser misión imposible en unas salas de exhibición controladas mayoritariamente por los grandes estudios y distribuidoras. En este orden de cosas, el casi desconocido cineasta norteamericano Joseph Cedar ha logrado sacar adelante un proyecto aparentemente sencillo, pero que alberga una complejidad superior de la prevista. Porque, a medida que transcurre la proyección, se aprecian las respectivas dosis de crítica, reflexión y mero entretenimiento que conforman esta cinta. Junto a un aire de comedia amable y hasta desenfadada, se introducen intrigas políticas, financieras y humanas, para ofrecer una visión desangelada del funcionamiento de nuestro mundo. Pero, sobre todo, es un vehículo para disfrutar del magnífico trabajo de sus actores. El elenco, plagado de caras conocidas y profesionales de peso, sostiene con firmeza el pulso narrativo y el interés de una historia con argumentos más que de sobra para resultar creíble y no desechar su autenticidad. 
Cuenta las desventuras de Norman, un hombre de negocios poco convencional y amigo de un joven político que se encuentra en un momento de declive profesional. Con el paso de los años, éste se ha convertido en un influyente líder mundial, de modo que la vida de Norman cambia repentinamente. Si dicho cambio es para bien o para mal, dependerá del concepto de éxito que tenga cada uno. 
Como en otras muchas ocasiones, el título original refleja la esencia mejor que la libre traducción para el público español, donde se ha estrenado como “Norman: El hombre que lo conseguía todo”, en vez del más ajustado “Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer” (“Norman: el moderado ascenso y la trágica caída de un solucionador neoyorkino”). 
Se trata de una recreación del denominado “sueño americano”, aderezada con una inusual mezcla de ironía, acidez y dulzura. Es muy probable que el largometraje pase desapercibido por las carteleras, sin destacar por nada en concreto. No ofrece escenas memorables. Tampoco contiene carga filosófica alguna ni divertimento especial. No es, por tanto, un título que pueda calificarse de notable. Y, sin embargo, en su conjunto, supone una propuesta meritoria y agradable, digna de ser destacada. Por desgracia, no le han brindado la oportunidad de llegar a demasiados espectadores. En Estados Unidos dispuso únicamente de cinco pantallas grandes el fin de semana de su estreno, aumentando después a un total de trescientas, en un mercado en el que habitualmente los films pueden acaparar más de cuatro mil. En definitiva, una muestra de cine independiente y minoritario pero, al mismo tiempo, interesante, que debería contar con un mejor tratamiento por parte de distribuidores y exhibidores. 
Como ya he resaltado anteriormente, su principal valor radica en el aspecto interpretativo. El protagonista es un acertado Richard Gere, etiquetado en las décadas de los ochenta y noventa como “sex symbol” y que cuenta en su haber con numerosos éxitos de taquilla. “Oficial y Caballero”, “Cotton Club” o “Pretty Woman” le otorgaron una enorme popularidad, pero han sido sus intervenciones en “Infiel” o “Chicago” las que han avalado que es mucho más que una cara bonita. Tal vez sea excesivo considerar su labor en “Norman: El hombre que lo conseguía todo” como su mejor actuación pero, desde luego, se halla en el pódium de su filmografía. Le acompañan algunos colegas tan notables como Steve Buscemi (“Fargo”, “Reservoir Dogs”, “El gran Lebowski”, “Muerte entre las flores”), Michael Sheen (“Midnight in Paris”, “La reina”, “El desafío - Frost contra Nixon”), Charlotte Gainsbourg (“Melancolía”, “Jane Eyre” de Franco Zeffirelli) y Hank Azaria (“Amor y otras drogas”, “La pareja del año”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Título original: Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer
Año: 2016
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Director: Joseph Cedar
Guion: Joseph Cedar
Música: Jun Miyake
Fotografía: Yaron Scharf
Reparto: Richard Gere, Lior Ashkenazi, Michael Sheen, Charlotte Gainsbourg, Dan Stevens, Steve Buscemi, Jonathan Avigdori, Yehuda Almagor, Caitlin O'Connell, Hank Azaria, Harris Yulin, Miranda Bailey, Andrew Polk, Jorge Pupo, Maryann Urbano, Jay Patterson