LA PELÍCULA DE LA SEMANA

Loading...

martes, 28 de junio de 2016

HOMENAJE A KATHARINE HEPBURN EN EL ANIVERSARIO DE SU MUERTE (Katharine Hepburn)


La actriz estadounidense Katharine Hepburn nació y murió en Connecticut el 12 de mayo de 1907 y el 29 de junio de 2003, respectivamente. Se cumplen pues trece años de su fallecimiento.

Única intérprete que ha ganado cuatro Oscar de la Academia y una de las más nominadas a dicho galardón (doce candidaturas), se hizo célebre gracias a su irrepetible combinación de talento, belleza distinguida y espíritu independiente. 

Su padre fue un respetado cirujano especialista en Urología y un atleta de primera categoría. En 1900 conoció a su madre, Katharine Martha Houghton, una sufragista con la que se casó tras su graduación universitaria. La infancia de su hija resultó muy peculiar, repartiendo octavillas durante los mítines de su progenitora. Fue una niña rebelde de pelo corto, mejor atleta que cualquier chico y a la que incluso sus amigos llamaban Jimmy. En la facultad estudió Ciencias Físicas y conoció el teatro y, ayudada por una fuerte personalidad, rodó participó en cinco rodajes en poco más de un año. 

Debutó en la pantalla grande en 1932 con la cinta "Doble sacrificio". El director George Cukor se dio cuenta al instante del diamante que había descubierto y propició el imparable despegue de una carrera que puede dividirse en tres etapas. La primera, hasta 1940, incluye comedias míticas como "Gloria de un día" (1933), "Damas del teatro" (1937), "Vivir para gozar" (1938), "La fiera de mi niña" (1938) e "Historias de Filadelfia" (1940). En ella trabaja a las órdenes de grandes realizadores, como el propio Cukor, Hawks, Ford y La Cava, y en compañía de actores tan carismáticos como Cary Grant y James Stewart.

La segunda etapa coincide con su largo romance con el actor Spencer Tracy, con quien rodaría nueve películas, entre las que destacan "La mujer del año" (1942), "Mar de hierba" (1947), "La costilla de Adán" (1949) y "Adivina quién viene esta noche" (1967). De ese periodo son también los clásicos "La reina de África" (1951) y "De repente, el último verano" (1959). 

La última etapa llega hasta su muerte y, aunque se corresponde con una menor dedicación profesional, incluye largometrajes tan memorables como "El león en invierno" (1968) y "En el estanque dorado" (1981), por cuyas actuaciones recibió sus dos últimas estatuillas doradas. Su debilitada salud ya no le permitía demasiadas incursiones en el cine y cerró su filmografía con "Un asunto de amor" (1994), un remake del melodrama "Tú y yo" protagonizado por Warren Beatty y Annette Bening.

Katharine Hepburn vivió retirada en su casa de Old Saylbrook hasta que falleció a la edad de 96 años.  
"Historias de Filadelfia"



Tributo de la Academia de Cine de Hollywood a la actriz

viernes, 24 de junio de 2016

DIOSES DE EGIPTO (Gods of Egypt)


El realizador Alex Proyas, nacido en Egipto aunque de padres griegos, ha desarrollado su trayectoria cinematográfica en los Estados Unidos. En los años noventa y principios del siglo XXI pareció incluso construirse en torno a él una fiel y devota congregación de seguidores incondicionales. En 1994 estrenó “El cuervo”, un largometraje que arrastra cierta aureola de misticismo y con el que consiguió entusiasmar a numerosos espectadores. Su conexión con una gran parte de la joven generación de aquella época y la trágica muerte durante el rodaje de su protagonista Brandon Lee -hijo del mítico Bruce Lee-, la convirtió para algunos en una cinta de culto, en una obra envolvente, en una desasosegante fábula gótica. Proyas insistió en transitar por el mismo camino con títulos como “Dark City”, “Yo, Robot” y “Señales del futuro”, acreditando ciertos méritos para ser considerado un cineasta, cuando menos, interesante. 
Sin embargo, su último trabajo es un manifiesto despropósito en el que en ningún momento se vislumbra la mano de su autor. Uno se pregunta qué le ha podido suceder para rodar un film tan desacertado. En él ha perdido su intensidad, su imaginación y su habilidad narrativa. Todo en el proyecto (concebido claramente como una megaproducción destinada a asaltar las taquillas) huele a falso y a prefabricado, a espectáculo hueco y a historia vacía. Se trata de una muestra de despilfarro de ciento cuarenta millones de dólares, derrochados en la plasmación de una estética nada convincente y en la elaboración de una trama excesiva, recargada y soberbia. Y, para colmo de males, ese sueño se ha transformado en pesadilla ya que, a cuatro meses vista, apenas ha recaudado treinta millones en el mercado norteamericano. 
Durante la ceremonia de proclamación del rey Horus, y tras haber matado a su padre Osiris, Set se apodera del trono de Egipto mediante un sorpresivo golpe de Estado en el que ataca a su sobrino y legítimo heredero, condenándole al exilio. El antaño pacífico y próspero reino de Egipto se hunde así en el caos y el conflicto, convirtiéndose sus súbditos en esclavos devotos. Con la ayuda del héroe mortal Bek (influenciado por su amor hacia la esclava Zaya), el poderoso Horus intentará frustrar los planes de su malvado tío Set a cambio de devolverle a aquel su amada. 
El metraje demasiado largo, los objetivos tan pretenciosos y la ausencia de un buen hacer artístico se alían para conformar un indigesto batiburrillo que enreda a la cinta en su propia sinopsis. Su aspiración de entretener choca frontalmente con la carencia de una mínima lógica narrativa y de una coherencia en la plasmación de imágenes. Alcanzada la mitad de la proyección y conscientes ya del disparate visual y de los insoportables aires de grandeza, el tostón queda garantizado. En definitiva, una de las peores películas que he visto en mi vida (y he visto muchas películas malas). 
Encabeza el reparto el actor Gerard Butler, empeñado una y otra vez en involucrarse en fracasos de este tipo. Lejos quedan sus contados aciertos (caso de “RocknRolla”). Le acompañan algunos intérpretes menos conocidos, como Brenton Thwaites (“Maléfica”), Courtney Eaton (“Mad Max: Furia en la carretera”), Nikolaj Coster-Waldau (“Oblivion”, la televisiva “Juego de tronos”) o Elodie Yung (“Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres”). Es evidente que estos “Dioses de Egipto” no les servirán a ninguno de ellos para cimentar sus respectivas carreras profesionales.

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film
Película: Dioses de Egipto.
Título original: Gods of Egypt.
Dirección: Alex Proyas.
País: USA. Año: 2016. Género: Aventuras, fantástico.
Interpretación: Gerard Butler (Set), Nikolaj Coster-Waldau (Horus), Brenton Thwaites, Rufus Sewell, Geoffrey Rush (Ra), Chadwick Boseman, Elodie Yung.
Música: Marco Beltrami.

miércoles, 22 de junio de 2016

HOWARD SHORE Y HANS ZIMMER, PREMIADOS EN CANARIAS

Los compositores Howard Shore (derecha) y Hans Zimmer  (izquierda) reciben este mes de junio sendos premios en las Islas Canarias. 

El compositor canadiense -ganador de tres Oscars- será además uno de los principales invitados de la décima edición del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ), que se celebrará entre los días 23 de septiembre y 1 de octubre, con el patrocinio del Cabildo Insular, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

El aclamado autor de las bandas sonoras de las trilogías de “El señor de los anillos” y “El Hobbit” recibirá el Premio FIMUCITÉ y una selección de sus composiciones sonará en el Auditorio "Adán Martín" de la capital tinerfeña, dentro de la gala de clausura del citado festival. El programa previsto ofrecerá una amplia muestra de las grandes colaboraciones de Shore con cineastas de máximo prestigio, como David Cronenberg, Martin Scorsese y Peter Jackson (cuyas películas ambientadas en la mitología de la Tierra Media ideada por J. R. R. Tolkien tendrán notable protagonismo). También se incluirán piezas de sus grandiosos trabajos para “Ed Wood” de Tim Burton, “Se7en” de David Fincher y “El silencio de los corderos” de Jonathan Demme, entre otras. 

Por su parte, Hans Zimmer (ganador de la estatuilla dorada en 1995 por la partitura del "El rey león" y nominado en otras nueve ocasiones) acaba de recibir la Medalla Stephen Hawking de la Ciencia en la categoría de "Arte", por la banda sonora de "Interestellar", film de ciencia ficción que refleja un viaje a través de un agujero negro y en el que se abordan temas de física que resultan creíbles gracias al asesoramiento científico de Kip Thorne.

La ceremonia de entrega de medallas tendrá lugar en el Complejo Pirámide  de Arona el próximo miércoles 29 de junio y correrá a cargo del mismísimo  Stephen Hawking. 

martes, 21 de junio de 2016

MERYL STREEP

Considerada "una de las mejores actrices de todos los tiempos", Meryl Streep nació en Nueva Jersey el 22 de junio de 1949. Laureada intérprete estadounidense de teatro, cine y televisión, ganadora de tres Oscars y nominada a la estatuilla en otras dieciséis ocasiones,  cuenta además en su haber  con ocho Globos de Oro de veintinueve candidaturas.

Debutó en la pantalla grande en 1977 con “Julia”, largometraje de Fred Zinnemann protagonizado por Vanessa Redgrave y Jane Fonda. Su éxito profesional  avanzó con paso firme a finales de los setenta, gracias a títulos como “El cazador” (1978) -por cuyo papel optó al Oscar como mejor actriz secundaria- o “Manhattan” (1979) -dando vida a la mujer de Woody Allen-. 

Su primer gran triunfo cinematográfico se produjo con “Kramer contra Kramer” (1979), drama matrimonial dirigido por Robert Benton y que co-protagonizó Dustin Hoffman. Dicha interpretación le supuso su primera estatuilla dorada en la categoría de secundaria, premio que volvería a obtener (esta vez a principal) por la cinta de Alan J. Pakula basada en una novela de William Styron “La decisión de Sophie” (1982).

La década de los ochenta reúne sus actuaciones más memorables -“La mujer del teniente francés” (1981), adaptación de un libro de John Fowles donde compartía cartel con Jeremy Irons, “Memorias de África” (1985), biopic de la escritora danesa Karen Blixen realizado por  Sydney Pollack, donde formaba una espectacular pareja con Robert Redford, o “Se acabó el pastel” (1986), sobre un texto de Nora Ephron y en compañía de Jack Nicholson-. 

Los 90 también le depararon notables satisfacciones con “Postales desde el filo” (1990) de Mike Nichols (el cineasta con el que más ha trabajado), “La muerte os sienta tan bien” (1992) de Robert Zemeckis o “Los puentes de Madison” (1995), obra maestra de Clint Eastwood (que también encabezaba el reparto). 

Junto a los galardones ya citados, Meryl Streep ha optado asimismo a otros muchos en incontables ocasiones: “Silkwood” (1983), “Tallo de hierro” (1987), “Un grito en la oscuridad” (1988) o “Música del corazón” (1999), obteniendo un nuevo Oscar en 2011 por  su magnífica recreación de la Primera Ministra británica Margaret Thatcher en "La dama de hierro”. 

Otros trabajos relevantes de su filmografía son “El mensajero del miedo” (2004), “Secretos compartidos” (2005), “El diablo viste de Prada” (2006), “Leones por corderos” (2007) y “Agosto” (2013). Su brillante carrera no parece tener fin y sigue acumulando numerosos proyectos interesantes. Se trata, sin duda, de la actriz más importante de la actualidad, con un bagaje muy difícil de superar.

Algunas secuencias de sus películas

"Memorias de África"



"Los puentes de Madison"



"Leones por corderos"



viernes, 17 de junio de 2016

EXPEDIENTE WARREN: EL CASO ENFIELD (The Conjuring 2)

James Wan es un director de cine bastante peculiar. De nacionalidad australiana, ascendencia china pero marcado estilo anglosajón, se ha especializado profesionalmente en el género de terror. Aunque logró su mayor éxito comercial con la cinta “Fast & Furious 7” (más de mil quinientos millones de dólares recaudados a nivel mundial), ya se había dado a conocer a través de films tan sangrientos y retorcidos como “Saw”, dedicándose posteriormente a la producción de sus, hasta la fecha, seis sucesivas entregas. Títulos como “Silencio desde el mal” o “Insidious” (que también ha dado lugar a una trilogía y a otro cuarto capítulo en fase de preproducción) evidencian claramente la clase de cineasta que es Wan y, desde luego, no es de los que ha nacido para rodar comedias románticas. Sus películas son un fiel reflejo del mal y de la crueldad humanas, unidas a veces a influencias espirituales destinadas básicamente a aterrorizar a los espectadores. No obstante, se le debe reconocer su eficacia dado que, a las elevadas recaudaciones de sus largometrajes, se añade cierto reconocimiento de la industria como autor con estilo propio. 
Acumula un buen número, tanto de seguidores incondicionales, como de detractores acérrimos. Por lo que a mí respecta, su trayectoria no despierta interés pero ello no me impide reconocer su habilidad e ingenio a la hora de plasmar en imágenes ese universo sórdido, agobiante y desolador que caracteriza a las obras de terror. Si en 2013 estrenó “Expediente Warren”, ahora presenta “Expediente Warren 2: El caso de Enfield”, el enésimo presagio de hallarnos ante un nuevo serial en el que las aventuras de la pareja protagonista proliferarán en años venideros, como hicieran antaño Mulder y Scully en sus investigaciones de fenómenos horrendos e inexplicables. La semana pasada alcanzó el número uno de la taquilla norteamericana, de modo que los productores no perderán la ocasión de seguir llenando sus arcas. Así es como funciona este negocio. 
La trama se desarrolla en la localidad inglesa de Enfield en la década de los setenta. Allí, una madre soltera y sus cuatro hijos conviven con el trasfondo de una serie de extraños sucesos sobrenaturales. Un matrimonio de renombrados demonólogos formado por Lorraine (Vera Farmiga) y Ed Warren (Patrick Wilson) investigarán tan aterradoras situaciones paranormales con el objetivo de ayudar a la familia. 
El resultado final encantará a los aficionados del género, teniendo en cuenta que el realizador es hábil con la narración, maneja el ritmo y la intensidad de la historia con acierto y utiliza notablemente todos los trucos necesarios para crear un clima de tensión. Pero, a pesar de ello, el contenido del guion desaconseja su visionado al público en general, porque sólo es apto para unos espectadores muy específicos y definidos, aunque suficientes para garantizar un importante rédito económico. En mi caso particular, me entretuvo a ratos y sirvió para mostrarme a un cineasta ágil detrás de la cámara, si bien me decanto más por ejemplos de cine independiente -como “It Follows”- que por estas grandes superproducciones. 
Repiten encabezando el reparto los actores Patrick Wilson y Vera Farmiga. Al primero le hemos podido ver en “Watchmen”, “Hard Candy” y “Young Adult”, y a la segunda, en las más interesantes “Infiltrados”, “El niño del pijama a rayas” y la deliciosa “Up in the Air”. A cargo de un papel secundario les acompaña la alemana Franka Potente, que saltó a la fama gracias a su interpretación en “Corre Lola, corre” y, sobre todo, a sus intervenciones en las dos primeras entregas de la excepcional saga de Jason Bourne.

Trailer en castellano

Trailer en versión original



Datos del film: 
Película: Expediente Warren: El caso Enfield.
Título original: The Conjuring 2.
Dirección: James Wan.
País: USA. Año: 2016. Género: Terror.
Reparto: Patrick Wilson, Vera Farmiga.
Guion: Carey Hayes y Chad Hayes.
Producción: Rob Cowan, Tony DeRosa-Grund y Peter Safran.

martes, 14 de junio de 2016

HELEN HUNT

La actriz estadounidense Helen Hunt nació en California el 15 de junio de 1963. Ganadora del Oscar, el Globo de Oro y el Emmy, comenzó su carrera profesional en series televisivas de finales de los años 70, como la popular “Autopista hacia el cielo", y ya en la década de los noventa fue la protagonista de “Loco por ti” (Mad About You), por cuyo papel consiguió varios premios Emmy. 

Dio el salto a la gran pantalla con intervenciones secundarias en las cintas “Peggy Sue se casó” (1986) de Francis Ford Coppola, “Ciudadano Bob Roberts” (1992) de Tim Robbins y “Twister” (1996) de Jan de Bont, hasta que alcanzó el estrellato gracias a su magnífica actuación en la comedia “Mejor… imposible” (1997), dirigida por James L. Brooks y co-protagonizada por Jack Nicholson, que le reportó el Oscar y el Globo de Oro.

El año 2000 resultó particularmente productivo para Hunt, ya que estrenó cuatro largometrajes:  “El Dr. T. y las mujeres” de Robert Altman, “Cadena de favores” de Mimi Leder, “Náufrago” de Robert Zemeckis y “¿En qué piensan las mujeres?” de Nancy Meyers. 

Posteriormente, espació sus apariciones cinematográficas hasta que rodó “La maldición del escorpión de jade” (2001) de Woody Allen, “The Good Woman” (2004) de Mike Barker y “Bobby” (2007) de Emilio Estévez. 

En los últimos tiempos ha participado en proyectos tan interesantes como  “Las sesiones” (2012) de Ben Lewin y “Al ritmo de las olas” (2014), su segunda película como realizadora tras “Cuando ella me encontró” (2007).


Escena de "Mejor... imposible"





Escena de "Cadena de favores"





Escena de "The Good Woman"



viernes, 10 de junio de 2016

DOS BUENOS TIPOS (The Nice Guys)

Combinar en una misma película los géneros de comedia y de acción suele dar lugar a una mezcla difícil de dominar con acierto. Lo habitual es que la proliferación de escenas de humor resten credibilidad a la intensidad de la propia historia y que la intriga se vea arrastrada por el tono divertido, impidiendo la consecución de un título de calidad. Si, además, se constata el abuso de chistes fáciles y de la estética hortera, el resultado es un buen puñado de cintas mediocres y escasamente elaboradas. “Dos buenos tipos” pretende superar ese reto, pero sólo lo logra a medias. Si bien las secuencias de tiroteos, explosiones y persecuciones resultan triviales, repetitivas y poco eficaces, tales deméritos se compensan con una comicidad efectiva y con unos diálogos más ágiles y mordaces que la trama detectivesca en sí, provocando sonrisas y consiguiendo entretener al espectador, lo que constituye un punto importante a su favor.
Shane Black, guionista de numerosas muestras de este estilo de cine (desde “Arma letal” a “El último boy scout”, desde “Memoria letal” a “El último gran héroe”) y director de la irreverente “Kiss Kiss, Bang Bang” y de “Ironman 3”, se sitúa detrás de la cámara. Se trata de cintas violentas, repletas de gags y con un constante tono narrativo entre chulesco y macarra. No es el tipo de cineasta de mi preferencia pero, aun así, considero que “Dos buenos tipos” es su obra más lograda, teniendo en cuenta que los dos protagonistas desempeñan sus papeles notablemente, aportándoles las dosis precisas de hilaridad. En definitiva, se trata de entender el film como lo que es, una trivialidad comercial con un ritmo acelerado y algún que otro destello de brillantez. En el fondo, parece que el realizador ha querido rodar una autoparodia de su trayectoria profesional y, contra todo pronóstico, la ha convertido en su mejor trabajo hasta la fecha. 
En Los Ángeles de los años setenta, un detective privado sin suerte y un matón a sueldo de poca monta investigan la misteriosa desaparición de una joven a la que ambos están siguiendo. Dicha investigación los convertirá en el blanco de una banda de delincuentes y los mezclará con la muerte, aparentemente por suicidio, de una estrella del porno en decadencia -que no guarda relación alguna con el caso que se traen entre manos-. Los dos tipos deberán utilizar todos sus recursos, legales o no, para salvarse y aclarar lo sucedido, aunque, a medida que descubren la verdad, reparan en que se hallan inmersos en una peligrosa trama de conspiración y corrupción que alcanza a las más altas esferas del poder. 
Ante esta perspectiva, los espectadores podrán disfrutar de una aceptable comedia gamberra con algún toque sutil pero, siempre y cuando, decidan no tomarse en serio lo que aparece en pantalla. La cinta logra mantener el interés durante la mayor parte de sus dos horas de proyección, ayudada por una fotografía colorista, pero sus carencias y su falta de pretensión por trascender son evidentes. 
Gran mérito del éxito final se debe a sus dos excepcionales intérpretes, que logran conectar entre sí de un modo sobresaliente. Russell Crowe, en la cima de los más grandes tras cuatro actuaciones extraordinarias y casi consecutivas en “L.A. Confidential”, “El dilema”, “Gladiator” y “Una mente maravillosa”, demuestra una vez más su versatilidad para afrontar proyectos de lo más diverso. Y Ryan Gosling, que acumula asimismo trabajos de primer nivel en títulos muy meritorios -“Blue Valentine”, “Drive”, “Los idus de marzo”, “La gran apuesta”- le da la réplica adecuada. Tanto uno como otro destacan profesionalmente en el actual panorama de Hollywood. Les acompañan a cargo de papeles secundarios la veterana Kim Basinger y la joven Angourie Rice.

Trailer en castellano

Trailer en versión original

Datos del film
Película: Dos buenos tipos.
Título original: The Nice Guys.
Dirección: Shane Black.
País: USA. Año: 2016. Género: Thriller.
Interpretación: Russell Crowe, Ryan Gosling, Kim Basinger, Keith David, Ty Simpkins, Beau Knapp, Matt Bomer.
Guion: Shane Black y Anthony Bagarozzi.
Producción: Joel Silver.

martes, 7 de junio de 2016

35 ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE "EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA" (Raiders of the Lost Ark)

La película estadounidense “En busca del arca perdida” se estrenó el día 12 de junio de 1981. Por lo tanto, se cumplen esta semana treinta y cinco años desde su llegada a las carteleras. Dirigida por Steven Spielberg y producida por George Lucas, recibió cuatro Oscar de nueve nominaciones y otro más adicional, al margen de las categorías oficiales. El guión corrió a cargo de Lawrence Kasdan tras una discusión de cuatro jornadas, en las que Spielberg, Lucas y él mismo definieron los principales elementos narrativos de la trama. 

El reparto reunió a los actores  Harrison Ford, Karen Allen, Paul Freeman, John Rhys-Davies y Denholm Elliott, y se rodó en Inglaterra, La Rochelle, Túnez, Hawai y California. El film obtuvo la mayor recaudación de aquel año y una de las mayores de todos los tiempos. Además su éxito, tanto de crítica como de público, supuso la continuación de las andanzas del popular aventurero en los títulos  “Indiana Jones and the Temple of Doom”, “Indiana Jones and the Last Crusade” e “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”, una de las sagas más reconocidas del género en la historia reciente del cine. 

La prensa especializada también le concedió valoraciones muy positivas.  Vincent Canby (The New York Times) la declaró como «una de las películas de aventuras estadounidenses más disparatadamente divertidas, ingeniosas y estilizadas de todos los tiempos», mientras que Roger Ebert (Chicago Sun-Times) manifestó que «son dos cosas las que convierten a "Raiders of the Lost Ark" en algo más que sólo un triunfo tecnológico: su sentido del humor y el estilo único de sus personajes [...] Nos hace reír por sorpresa, por alivio o por incredulidad en la técnica que nos presenta, al desarrollar un incidente tras otro a través de una serie interminable de invenciones». Por su  parte, la revista "Rolling Stone" reflejó en sus páginas que se trataba de «una película de acción sabatina, tan divertida e interesante que puede ser disfrutada en cualquier día de la semana». A su vez, la publicación "Empire" la ubicó en 2008 en el segundo puesto de su lista de las 500 mejores películas de todos los tiempos.


Algunas escenas del largometraje















viernes, 3 de junio de 2016

WARCRAFT

Iba a comenzar mi valoración sobre “Warcraft” afirmando que el cine está en crisis. Pero siempre que oigo comentar a alguien que vivimos tiempos difíciles recuerdo una escena de la maravillosa película “El hijo de la novia”. En ella, un hombre de negocios trata de convencer al protagonista de que venda su restaurante utilizando un sencillo argumento: la precaria situación económica por la que atraviesa el país indica que la venta es la mejor opción. Entonces, un extraordinario Ricardo Darín, ayudado de su envolvente acento argentino, le responde con el siguiente discurso: “¿Cuándo no hubo crisis acá? Quiero decir, si no hay inflación hay recesión y, si no, hay recesión con inflación. Si no es el Fondo Monetario es el Frente Popular… La cuestión es que si no es en el frente es en el fondo, pero siempre una mancha de humedad en esta casa hay.” Y tiene toda la razón. Siempre estamos en crisis y el cine no es una excepción, aunque ahora no estoy hablando sólo de las cuestiones financieras sino de las creativas y artísticas. 
Hace escasas semanas llegó a las salas de proyección el film “Angry Birds”. Por alguna extraña razón que no llego a comprender, determinadas personas consideraron que era buena idea trasladar a la gran pantalla este popular juego para dispositivos móviles, una de esas aplicaciones que se descargan en los teléfonos de última generación y que, supuestamente, sirve para que la gente rellene sus tiempos muertos moviendo el dedo sin parar. Y ahora le ha tocado el turno a “Warcraft”, estreno basado en unos famosos videojuegos sobre guerras épicas y fantásticas. 
Para ser sincero, no recuerdo ni una sola adaptación cinematográfica de un producto para consolas o similares que se haya llevado a cabo con acierto. Desde que en 1993 se estrenase “Super Mario Bros” (todavía me pregunto cómo convencieron a Bob Hoskins para que participara en aquel rodaje), todos los títulos que me vienen a la cabeza oscilan entre lo prescindible y lo espantoso. “Street Figther” en 1994, “Mortal Kombat” en 1995, los largometrajes de Lara Croft, la bochornosa “DOA: Dead or Alive” en 2006 o el gran fiasco de “Prince of Persia” en 2010, por citar unas cuantas de ellas. Tan sólo las cintas de “Resident Evil” obtuvieron alguna repercusión, aunque sólo fuera en términos de taquilla. 
¿Por qué entonces ese empeño en tropezar reiteradamente en la misma piedra y desnaturalizar el cine? Es un misterio. Puedo reconocerle a “Warcraft” una pulcritud técnica notable y una recreación visual imponente –características, por otra parte, no especialmente meritorias cuando se dispone de un presupuesto de ciento sesenta millones de dólares-. En los demás aspectos, es otro nuevo intento (en mi caso particular, inútil) de apabullar visualmente al espectador e intentar que no caiga en la cuenta del enorme vacío de guión, interpretación y narración. En definitiva, la negación misma del cine hecha cine. Una paradoja macabra. 
La trama nos traslada a un mundo donde habitan especies tan distintas como los humanos, los orcos o los enanos. Un escenario en el que la magia, los hechizos y las batallas acaparan toda la atención de los dos bandos del conflicto. Por un lado, los humanos, liderados por la Alianza. Por el otro, los orcos, a cargo de un sanguinario ejército conocido como la Horda. 
El cineasta británico Duncan Jones, que debutó en 2009 con la meritoria “Moon” -llegó a ganar un BAFTA- se sitúa detrás de la cámara. Sin embargo, aquí pierde gran parte de su creatividad y de su capacidad narrativa para embarcarse en un proyecto claramente fallido. Los actores que integran el reparto son desconocidos para el gran público: Travis Fimmel, Paula Patton (secundaria en “Déjà vu”, con Denzel Washington o “Misión imposible: Protocolo fantasma”, con Tom Cruise) , Ben Foster (“El tren de las 3:10”) y Dominic Cooper (“Capitán América: el primer vengador”).

Trailer en castellano


Trailer en versión original


Datos del film

Película: Warcraft: El origen.
Dirección: Duncan Jones.
País: USA. Año: 2016. Duración: 123 min. Género: Acción, fantástico.
Reparto: Travis Fimmel (Anduin Lothar), Ben Foster (Medivh), Paula Patton (Garona), Toby Kebbell (Durotan), Rob Kazinsky (Orgrim), Dominic Cooper (rey Llane Wrynn), Daniel Wu (Gul’Dan), Ben Schnetzer (Khadgar), Ruth Negga (lady Taria).
Guion: Charles Leavitt y Duncan Jones, basado en el videojuego.