LA PELÍCULA DE LA SEMANA

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martes, 31 de marzo de 2015

BARRY SONNENFELD


El realizador Barry Sonnenfeld nació en Nueva York el 1 de abril de 1953 y se graduó en su Escuela de Cine en 1978. Comenzó a despuntar en el Séptimo Arte como director de fotografía, primero con el documental nominado al Oscar “In Our Water” (1982) y más tarde en las cintas de Joel y Ethan Coen “Sangre Fácil” (1984), “Arizona Baby” (1987) y “Muerte entre las flores” (1990). También trabajó con Danny DeVito en “Tira a mamá del tren” (1987) y con Rob Reiner en la célebre y aclamada “Cuando Harry encontró a Sally” (1989). Su último trabajo en esta faceta fue “Misery” (1990). 

Sonnenfeld debutó con un éxito de taquilla detrás de las cámaras -“La familia Addams” (1991)-. Asimismo fue el responsable de su secuela, “La familia Addams: la tradición continua” (1993) y de “Conserje a su medida” (1993). Su cima profesional es la magnífica comedia “Cómo conquistar Hollywood” (1995), producida por Jersey Films y basada en una novela de Elmore Leonard. El film obtuvo un Globo de Oro a la mejor interpretación masculina, además de estar nominado en las categorías de película cómica y guión. En 1996 Steven Spielberg le pidió que dirigiera "Hombres de negro" (1997), un rotundo éxito protagonizado por Tommy Lee Jones y Will Smith.  Posteriormente, tuvo peor fortuna  con los rodajes de “Wild Wild West” (1999) y las dos secuelas de “Hombres de negro” (2002 y 2012). 

Además de en la ya mencionada “Cómo conquistar Hollywood”, ha participado como productor en la muy notable “Un romance muy peligroso” (1998) y “Encantada: la historia de Giselle” (2007).


Escena de "Cómo conquistar Hollywood" (en versión original)




Escena de "Cómo conquistar Hollywood" (en versión original)




Película "La familia Addams" (íntegra y en castellano)




viernes, 27 de marzo de 2015

FOCUS

Este fin de semana, como tantos otros, tenía complicado elegir una buena película entre la oferta de estrenos. La primera opción era la nueva versión de “Cenicienta”, del otrora director de cine Kenneth Branagh –a día de hoy, un mero operario de las “grandes” productoras, que aspiran únicamente a alcanzar la cima de las taquillas-. La segunda, “Focus”, suponía el retorno de Will Smith a un papel protagonista desde 2008 con “Siete almas” –voy a ser benévolo olvidando las lamentables “Men in Black 3” y “After Earth”-. De las dos alternativas, las declaraciones del que fuera cineasta británico (creo que continúa siendo británico pero, desde luego, no cineasta) publicitando su cinta como una revisión necesaria del famoso cuento insistiendo en su aspecto sexy, unidas a sus impersonales y prefabricados últimos trabajos, me hicieron decantarme por “Focus”, aun a sabiendas de que no era un gran largometraje. Pero lo que ignoraba es que fuera tan pésimo. 
Cuenta la historia de un estafador profesional que decide ayudar a una hermosa joven, novata en el mundillo de las estafas. Inician de inmediato una relación sentimental que él decide romper de repente. Pasado un tiempo, vuelven a encontrarse y se introducen en una espiral de engaños y mentiras que les pondrá a ambos en peligro. El film posee numerosos defectos, desde una trama poco creíble a un guión tramposo, pasando por unos personajes caricaturizados, un entorno de lujo excesivamente forzado y artificial, una serie de timos disparatados y una narración que, ni cuando quiere ser intensa, ni cuando quiere ser divertida, consigue su propósito. 
Además, el despropósito ha sido llevado a cabo, no por uno, sino por dos directores, Glenn Ficarra y John Requa. Responsables de la aceptable “Crazy, Stupid, Love”, han mostrado, sin embargo, su peor cara como autores de los guiones de “Bad Santa” o “Una pandilla de pelotas”. En esta ocasión, se limitan a intentar atrapar a los espectadores por medio del lujo, la belleza y el gancho mediático de su actor protagonista. Todo lo demás es un inmenso agujero vacío. Mucha luz de neón, mucha rubia imponente, mucho dinero, mucho palco de primera y mucho cochazo. Porque eso es lo único que pueden ofrecer. Es decir, que no ofrecen nada. Nada de cine, al menos. 
Me consta que Will Smith es un actor destacable, que ha demostrado sobradamente su valía en la excelente “Ali”, “Seis grados de separación”, “Buscando la felicidad” o “La leyenda de Bagger Vance”, entre otras. Cuenta con una extraordinaria habilidad para la comedia y sabe conquistar a la cámara. Sin embargo, lleva demasiados años enlazando proyectos fallidos, una tendencia peligrosa que está provocando que su talento se olvide. Y el anuncio de su próxima participación en “Dos policías rebeldes 3” no parece la mejor manera de retornar al buen camino. Por su parte, la actriz australiana Margot Robbie se limita a explotar su innegable atractivo, sin aportar más cualidades. Su aparición en “El lobo de Wall Street” le otorgó cierta fama pero, por desgracia, continúa representando el mismo papel. Está por ver si es capaz de acometer otro tipo de registros. 
Viendo “Focus” no pude por menos que recordar otros títulos sobre especialistas en timos y estafas, como “El golpe” de George Roy Hill, “Los timadores” de Stephen Frears, “Nueve reinas” de Fabián Bielinsky o “Atrápame si puedes” de Steven Spielberg. Y pensé que es imposible que sus responsables hayan visto ninguno de ellos porque, de ser así, no se hubieran atrevido a perpetrar esta proyección de más de cien minutos sin sentir una punzada de vergüenza.

Trailer en castellano



Trailer en versión original



Datos del film
Película: Focus.
Dirección y guion: Glenn Ficarra y John Requa.
País: USA. Año: 2015. Género: Comedia romántica, thriller.
Interpretación: Will Smith (Nicky), Margot Robbie (Jess), Adrian Martinez (Farhad), Gerald McRaney (Owens), Rodrigo Santoro (Garriga), BD Wong (Liyuan), Brennan Brown (Horst), Robert Taylor (McEwen), Dotan Bonen (Gordon), Griff Furst (Gareth), Stephanie Honoré (Janice).
Producción: Denise Di Novi.
Música: Nick Urata.
Fotografía: Xavier Grobet.
Montaje: Jan Kovac.


martes, 24 de marzo de 2015

EL AÑO MÁS VIOLENTO ( A Most Violent Year)

J.C. Chandor ha acreditado una reputación de buen cineasta con sólo tres películas y en sólo tres años. Sorprendió en 2011 “Margin Call”, una recreación sobre el origen de la actual crisis financiera y sobre la inmoralidad de las grandes firmas dedicadas a invertir ingentes sumas de dinero ajeno en Bolsa. La cinta le reportó numerosas alabanzas y le hizo acreedor de una nominación al Oscar al mejor guion. Dos años más tarde cambió radicalmente de estilo y filmó “Cuando todo está perdido”, un atípico film sin apenas diálogos acerca de la desesperación de un navegante solitario que, en mitad del océano, descubre una vía de agua en su barco. Finalmente, hace unos meses estrenó en Estados Unidos “El año más violento”, la mejor película de la pasada temporada a juicio del National Board of Review, que galardonó además la labor interpretativa de sus dos protagonistas. Modificando de nuevo su registro y su fórmula narrativa, ha rodado su mejor obra hasta la fecha, confirmando así su condición de profesional cuya pista merece seguirse en el futuro.

“El año más violento” es un drama ambientado en la ciudad de Nueva York en 1981 y cuenta la historia de Abel Morales, un emigrante hispano que trata de dirigir su negocio de forma honesta en una ciudad asolada por la violencia y la corrupción. Su empeño en mantenerse firme en sus principios éticos choca irremediablemente con el mundo que le rodea. Investigado por fraude, acosado por sus competidores y asaltado por la delincuencia callejera, lucha por salir adelante y preservar a su familia de esta trágica situación. 


El largometraje refleja hasta tal extremo la estética de los films de los 70 y principios de los 80 que parece realizado conforme a los cánones de dichas décadas. Se trata de un título honesto, perfectamente narrado, ambientado e interpretado y que atesora una notable calidad. Su ritmo pausado, lento, sobrio y, a veces, intenso, tal vez desilusione a ese público que asocia el cine de acción a la agilidad de las escenas. En mi opinión, tal vinculación es un error, ya que existen otra vías para abordar dicho género con solvencia. Algunas secuencias recuerdan a “El Padrino” y, aunque no alcance el nivel de la emblemática y magistral saga del maestro Coppola, su actor principal comparte con Al Pacino el esfuerzo por mantenerse al margen de los negocios sucios y de conducir a su familia por la senda de la legalidad, si bien las circunstancias le acabaran condenando a lo contrario.

Las actuaciones del elenco son sublimes.  El casi desconocido Oscar Isaac, que ya apuntó buenas maneras en “A propósito de Llewyn Davis” y “Drive”, se consagra como un magnífico actor. Jessica Chastain, que ya había demostrado su enorme valía en “La noche más oscura”, “Criadas y señoras”, “Interstellar” o “La desaparición de Eleanor Rigby” (todas ellas de obligada visión), continúa una racha envidiable que la confirma como una de las mejores actrices del actual panorama cinematográfico. Lamentablemente, “El año más violento” ha padecido una distribución muy irregular y una tardía llegada a las carteleras pero resulta altamente recomendable, sin duda alguna.

Trailer en castellano




Trailer en versión original




Datos del film
Película: El año más violento.
Título original: A Most Violent Year.
Dirección y guion: J.C. Chandor.
País: USA. Año: 2014. Duración: 125 min. Género: Drama.
Interpretación: Oscar Isaac (Abel Morales), Jessica Chastain (Anna Morales), David Oyelowo (Lawrence), Alessandro Nivola (Peter Forente), Albert Brooks (Andrew Walsh), Catalina Sandino Moreno (Luisa).
Producción: Neal Dodson y Anna Gerb.
Música: Alex Ebert.
Fotografía: Bradford Young.
Montaje: Ron Patane.
Diseño de producción: John P. Goldsmith.
Vestuario: Kasia Walicka-Maimone.


viernes, 20 de marzo de 2015

LA CONSPIRACIÓN DE NOVIEMBRE (The November Man)


El director australiano Roger Donaldson suele coquetear a menudo con el cine de acción más comercial, pero sin superar la plasmación más tópica y previsible de dicho género. En 1984 se atrevió con un remake de “Motín a bordo”, en el que Anthony Hopkins daba vida al personaje que interpretaron Charles Laughton en 1935 y Trevor Howard en 1962, mientras que un jovencísimo Mel Gibson asumía el papel de Clark Gable y Marlon Brando en las citadas versiones. La innecesaria revisión de aquel clásico resultó un sonoro fracaso pero Donaldson, lejos de aprender del error, tropezó con la misma piedra en 1994 con el estreno de “La huida”, otro intento fallido de reproducir el largometraje que protagonizaron en 1972 la pareja formada por Steve McQueen y Ali MacGraw, sustituidos ahora por Alec Baldwin y Kim Basinger. Si bien cosechó cierto éxito con el film “Cocktail”, cuyo reparto encabezaba la entonces estrella emergente Tom Cruise, y rodó algunas cintas de moderada repercusión (“Arenas blancas”, “Un pueblo llamado Dante´s Peak”, “La prueba”), su estilo seguía siendo tan predecible como las historias que contaba, y quedaba patente su esfuerzo por triunfar en una taquilla que se le resistía, lo que lastraba la calidad artística de sus trabajos y los reducía a meras producciones prefabricadas en los grandes estudios, sin que el cineasta pudiera aportar talento y creatividad propios. En mi opinión, sólo se salvan de su filmografía “No hay salida” y “Trece días”, ambas con un excelente Kevin Costner, y con las que sí logró elevarse por encima de la mediocridad. 
Ahora presenta “La conspiración de noviembre”, su enésimo conato malogrado de reivindicarse como especialista de acción. No es un título mal filmado, pero los personajes resultan demasiado estereotipados y la trama excesivamente manida, defectos que le privan de ser considerado un referente del género. Relata la historia de Peter Devereaux, un ex agente de la CIA muy cualificado que es persuadido para salir de su tranquilo retiro con el fin de realizar una última misión: proteger a una testigo que puede revelar la verdad sobre un antiguo caso pendiente de resolución. Devereaux descubre que este encargo le convierte en objetivo de un antiguo amigo protegido por la propia CIA, de modo que ya no le queda nadie en quien confiar. 
Pese a su pulcritud técnica, al moderado nivel de tensión e intriga y a un montaje ágil, el resultado no deja de ser muy similar al de otros muchos largometrajes anteriores y en ningún momento se aprecia una aportación novedosa e interesante. Aunque a ratos resulta entretenido y se disfruta con algunas de sus secuencias, la sensación final es la de ser otro proyecto diseñado por los sesudos analistas de las taquillas que se olvida con facilidad. Reconozco la dificultad de ser creativo y original a estas alturas, pero ahí es donde reside precisamente el reto del actual Séptimo Arte. Limitarse a copiar, a transitar caminos ya recorridos, a repetir clichés, tal vez sea rentable económicamente (en este caso, ni siquiera eso) pero cierra las puertas al buen cine. Los profesionales deberían reflexionar acerca de esta realidad. 
A este respecto, leí recientemente una entrevista al realizador español Juan Antonio Bayona que, preguntado por el denominado “cine de autor”, respondía que, para él, sólo había dos tipos de cine, el honesto y el deshonesto, y que la diferencia entre ambos estriba en la existencia de implicación personal y emocional del autor con sus obras. “La conspiración de noviembre”, por desgracia, no deja lugar a dudas. 
El actor Pierce Brosnan, reacio a abandonar su perfil de agente secreto, preside un elenco en el que le acompaña la bella Olga Kurylenko, ex chica Bond de su también colega 007, Daniel Craig.

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Trailer en versión original



Datos del film
Película: La conspiración de noviembre.
Título original: The November Man.
Dirección: Roger Donaldson.
País: USA. Año: 2014. Duración: 108 min. Género: Acción, thriller.
Interpretación: Pierce Brosnan (Peter Devereaux), Olga Kurylenko (Alice), Will Patton (Perry), Luke Bracey (David Mason), Bill Smitrovich (Hanley).
Guion: Michael Finch y Karl Gajdusek; basado en la novela “There are no spies”, de Bill Granger.
Producción: Sriram Das y Beau St. Clair.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Romain Lacourbas.
Montaje: John Gilbert.
Diseño de producción: Kevin Kavanaugh.
Vestuario: Bojana Nikitovic.


martes, 17 de marzo de 2015

LUC BESSON

El director, guionista y productor francés Luc Besson nació en París el 18 de marzo de 1959. Sus padres eran instructores de buceo que trabajaban en el famoso Club Mediterráneo.
Debutó como realizador con el cortometraje de ciencia ficción “L’avant dernier” (1981), protagonizado por Pierre Jolivet y Jean Reno y producido por su propia compañía, "Les films du loup". 
Su primer largometraje fue “Kamikaze 1999: el último combate” (1983), nuevamente de ambiente post-apocalíptico y repitiendo con Reno y Jolivet, quienes, además de actuar, participaron en el guion y la producción. Éric Serra, colaborador casi permanente de Besson, se encargó de la parte musical.
Más tarde, Isabelle Adjani y Christopher Lambert encabezaron el reparto de “En busca de Freddy” (1985), film urbano localizado en el metro de París. Un año después de ese estreno se casó con la actriz Anne Parillaud y tuvieron a su hija  Juliette. 
La profesión de sus progenitores y su pasión compartida por el océano le inspiraron la película de aventuras marítimas “El gran azul” (1988), ganadora de varios premios César de la Academia francesa. Su todavía esposa interpretó posteriormente el papel de “Nikita, dura de matar” (1990), thriller de acción que contó con una versión norteamericana tres años después en la que Bridget Fonda corrió a cargo del personaje central de la historia.
Contó una vez más con Jean Reno para dar vida a “El profesional (León)” (1994), otro thriller en el que participaron Gary Oldman y Natalie Portman y cuya producción fue asumida por el cineasta galo bajo la denominación de  "Les films du dolphin". 
En el año 2000 creó "EuropaCorp" junto a Pierre-Ange Le Pogam. Uno de sus mayores éxitos de público se lo debe a “El quinto elemento” (1997), cinta futurista con vestuario de Jean-Paul Gaultier e interpretada por Bruce Willis, Gary Oldman y Milla Jovovich, pareja sentimental de Besson por aquel entonces. Su matrimonio acabó en divorcio a los dos años del enlace.
Jovovich fue también “Juana de Arco” y, después de esta ruptura, Virginie Silla se convirtió en la madre de sus pequeñas Talia y Satine. La pareja, tras un largo período de convivencia, decidió casarse en 2004. 
Al margen de su labor detrás de la cámara, Luc Besson ha dedicado gran parte de su tiempo a la producción y a la escritura de guiones de títulos como “Taxi” (1998), “El beso del dragón” (2001), “Transporter” (2002), “Danny The Dog” (2005) o “Bandidas” (2006). Tras el rodaje de “Juana de Arco” permaneció ajeno a su faceta de realizador, que retomó con “Ángel-A” (2006), fantasía romántica con Jamel Debbouze y Rie Rassmussen. Asimismo, ha estrenado las adaptaciones de sus propios libros infantiles “Arthur y los Minimoys” y una versión del cómic de Jacques Tardi "Adèle y el misterio de la momia" (2010). 
Sus últimos trabajos son "Malavita" (2013) con Robert de Niro y Michelle Pfeiffer y "Lucy"(2014) con Scarlett Johansson.



Escena de la película "El gran azul"





Escena de la película "León (El profesional)"




viernes, 13 de marzo de 2015

PURO VICIO (Inherent Vice)

Paul Thomas Anderson es un cineasta interesante, aunque su muy particular universo sea tan sólo comprensible para una minoría de espectadores. Su filmografía está llena de dramatismo, intensidad y paranoia, ingredientes propicios para que los grandes actores se luzcan y reciban premios y reconocimientos por sus interpretaciones. Suyas son las películas “The Master” (con tres nominaciones a los Oscar para el trío formado por Philip Seymour Hoffman, Joaquin Phoenix y Amy Adams), “Pozos de ambición” (con la que logró su segunda estatuilla el gran Daniel Day-Lewis) o “Magnolia” (en la que Tom Cruise también optó al famoso galardón de Hollywood al mejor actor secundario). En una parte de su obra destaca su regusto por la estética setentera y su tendencia a homenajear el espíritu hippie y desenfadado de aquella década, su atmósfera decadente de libertad, sexo y desenfreno. De este modo consiguió que el mismísimo Burt Reynolds aspirara a la preciada figura dorada por su papel en la peculiar “Boogie Nights”. 
Con “Puro vicio” reincide en la misma línea, filmando una especie de cruce entre la ya citada “Boogie Nights” y “El gran Lebowski” de los hermanos Coen. El realizador se zambulle con placer en ese universo de pantalones de campana, patillas pobladas y excesos sexuales para rodar este largometraje de trama pintoresca, diálogos y secuencias estrambóticos y, sobre todo, difícil catalogación. 
El protagonista es Doc Sportello, un extravagante detective privado de Los Ángeles que, tras un largo período de separación, recibe la visita su ex pareja, una seductora "femme fatale" que le involucra para resolver la desaparición de su nuevo amante. Sportello se verá envuelto en una espiral de situaciones surrealistas de la mano de extraños personajes, de surferos a hippies, de delincuentes a prostitutas y de drogadictos a desequilibrados, introduciéndose en un laberinto tan ridículo como dantesco. Es evidente que el director se mueve con soltura y disfruta con este particular género cinematográfico. 
Ofrece una digna recreación, las actuaciones gozan de indudable solvencia y a ratos nos introduce con éxito en ese ambiente de desinhibición de los personajes, como si también nosotros nos “colocaramos” y nos dejáramos llevar por la locura y la sensualidad. Sin embargo, es sumamente difícil que esos efectos duren las casi dos horas y media del metraje. En demasiadas secuencias se lleva al extremo la alucinación setentera, cayendo en diálogos burdos y sin sentido y, en general, la trama se alarga en exceso, generando un tedio y un desinterés progresivos. Sólo los fans de Anderson y los nostálgicos de los setenta aguantarán la proyección sin ningún pero. Al resto del público, el film se le hará reiterativo, y percibirá durante muchos minutos la ausencia palpable de lógica narrativa. 
Pese a todo lo anterior, es justo reconocer como punto fuerte la labor del equipo artístico. Cada uno de sus integrantes justificaría por sí solo el pago de una entrada. Joaquin Phoenix, Josh Brolin, Katherine Waterston, Benicio del Toro, Owen Wilson y Reese Witherspoon conforman un bloque entregado y eficaz. Entre todos suman la cifra de dos estatuillas doradas y seis nominaciones. Sin embargo, el resultado final no ha funcionado en taquilla, recaudando apenas ocho millones de dólares en Estados Unidos, una cantidad claramente inferior a la de otras cintas predecesoras del mismo cineasta. Y, en cuanto a reconocimientos y palmarés, tampoco logró en la última edición nominaciones a los Oscar entre sus intérpretes, conformándose con la opción no materializada de Joaquin Phoenix al Globo de Oro.

Trailer en castellano



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Datos del film
Película: Puro vicio.
Título original: Inherent vice.
Dirección: Paul Thomas Anderson.
País: USA. Año: 2014. Duración: 148 min. Género: Thriller, drama, comedia.
Interpretación: Joaquin Phoenix (Larry ‘Doc’ Sportello), Josh Brolin (lugarteniente Christian F. ‘Bigfoot’ Bjornsen), Owen Wilson (Coy Harlingen), Katherine Waterston (Shasta Fay Hepworth), Reese Witherspoon (Penny Kimball), Benicio del Toro (Sauncho Smilax), Jena Malone (Hope Harlingen), Maya Rudolph (Petunia Leeway), Martin Short (Rudy Blatnoyd), Joanna Newsom (Sortilège), Sasha Pieterse (Japonica Fenway), Eric Roberts (Michael Z. Wolfmann), Hong Chau (Jade), Serena Scott Thomas (Sloane Wolfmann), Jefferson Mays (Dr. Threeply), Michael Kenneth Williams (Tariq Khalil), Yvette Yates (Luz).
Guion: Paul Thomas Anderson; basado en la novela “Vicio propio” de Thomas Pynchon.
Producción: Paul Thomas Anderson, Daniel Lupi y JoAnne Sellar.


martes, 10 de marzo de 2015

HOMENAJE A LA PELÍCULA "PRETTY WOMAN" EN EL 25 ANIVERSARIO DE SU ESTRENO MUNDIAL (Tribute to the film "Pretty Woman" in the 50th anniversary of his premiere)

Este mes de marzo se cumplen veinticinco años del estreno mundial de la película "Pretty Woman", una comedia romántica de Garry Marshall protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere. Se estrenó en Estados Unidos el 23 de marzo de 1990 y cosechó un enorme éxito de taquilla. Con un presupuesto de apenas catorce millones de dólares, recaudó más de cuatrocientos sesenta en el mercado internacional. Su fama entre el público trasciende a la gran pantalla, ya que  es una de las cintas que más veces repone en televisión y que con cada nueva emisión alcanza las mayores cotas de audiencia.   

Cuenta la historia de Edward Lewis (Richard Gere), un rico hombre de negocios que viaja regularmente a Los Ángeles y que suele alojarse en una suite del lujoso hotel "Regent Beverly Wilshire". Una noche contrata los servicios de una prostituta, Vivian Ward (Julia Roberts), con la idea de compartir con ella una sola velada. Pese a que Vivian es un tanto vulgar, Edward se siente atraído por su inocencia y le ofrece 3.000 dólares por acompañarle durante la semana, lo que ella acepta encantada. Y a lo largo de esas siete jornadas, ambos se irán conociendo y enamorando.

El proceso de selección del reparto fue largo y cambiante. En primera instancia, Garry Marshall había pensado encargar el papel principal a  Christopher Reeve. Ante la imposibilidad de este, Al Pacino fue la segunda opción. Incluso llegó a realizar audiciones, leyendo partes del guión con la propia Julia Roberts pero, finalmente, no aceptó el papel. Daniel Day-Lewis y Denzel Washington fueron otros de los candidatos propuestos por el realizador. Hasta Sylvester Stallone fue considerado fugazmente por el estudio. Por último, y a pesar de la opinión de Marshall, fue Richard Gere quien se hizo con el personaje protagonista del film. 

Decenas de actrices fueron asimismo preseleccionadas para convertirse en su compañera de rodaje. De hecho, Julia Roberts fue únicamente valorada para interpretar un papel secundario. Karen Allen, Molly Ringwald, Meg Ryan, Mary Steenburgen, Michelle Pfeiffer, Daryl Hannah, Valeria Golino, Jennifer Jason Leigh, Heather Locklear, Jodie Foster, Helen Hunt, Helen Slater, Bridget Fonda, Robin Wright Penn, Lori Loughlin, Diane Lane, Kyra Sedgwick y Brooke Shields fueron candidatas a interpretar a Vivian Ward, aunque algunas de ellas rechazaron voluntariamente el ofrecimiento. También Jennifer Connelly, Winona Ryder y Drew Barrymore pasaron por el casting, pero fueron rechazadas debido a su excesiva juventud. 

El largometraje logró una nominación al Oscar a la mejor actriz protagonista y cuatro candidaturas a los Globos de Oro (película, actriz, actor y actor secundario -Héctor Elizondo), recayendo el prestigioso galardón en manos de Julia Roberts.

Película "Pretty Woman" (íntegra y en versión original)






viernes, 6 de marzo de 2015

SELMA


Todo país que atesora una historia de siglos cuenta inevitablemente con algunos episodios vergonzantes en ese camino, incluso aquellos que se alzan como paradigmas de los Derechos Humanos y son precursores del Constitucionalismo. Los Estados Unidos de América, cuna de la primera Declaración de Derechos, de la primera Constitución y germen del modelo de Democracia que ahora defendemos, acumula en su pasado (incluso en su presente) ciertos acontecimientos que ensombrecen esa pulcra imagen de defensores de la libertad. De todos ellos, la discriminación racial es probablemente el que mayor número de heridas abiertas o mal cicatrizadas presenta. Dicho trauma se ve muy bien reflejado en su cultura, cinematografía incluida. Ya sea directa o indirectamente, esta espinosa y dolorosa cuestión ha llegado a la gran pantalla en numerosas ocasiones, algunas con verdadera maestría. 

En “Selma” se narran unos hechos reales ocurridos a mitad de la década de los sesenta y centrados en la lucha del político y activista Martin Luther King en defensa de los derechos civiles, en concreto, en la marcha que realizó desde Selma hasta Montgomery (Alabama) para reclamar que los afroamericanos pudieran registrarse para votar en las elecciones. Esta protesta llevó al presidente Lyndon B. Johnson, tras muchas reticencias, a aprobar la ley sobre el derecho al voto de los ciudadanos de color. Al rechazo frontal de algunos sectores de la sociedad americana se unieron el miedo y la pasividad de otros, llegándose al enfrentamiento de un grupo de valientes y utópicos idealistas que arriesgaron su vida para salvaguardar su dignidad como personas. 
Aunque este film no posee valores cinematográficos de alto nivel, aporta el suficiente interés como documento visual para merecer su proyección en institutos y centros de enseñanza. De este modo, el público podrá constatar la existencia de esos lamentables errores de un pasado reciente que jamás se deberían repetir en el futuro y que de ningún modo han de olvidarse. Especialmente diseñada para los aficionados al género histórico y de corte político y jurídico, ofrece unas interpretaciones y un guion discretos pero con unos grados de emotividad y simplicidad fílmica muy correctos y adecuados a esa lucha en pos de la Justicia que propugna. Los sucesos descritos resultan lo suficientemente trascendentes como para sostener por sí mismos el peso de la proyección. Tal vez le sobre una parte de metraje y presente algunas deficiencias narrativas, pero lo compensa con la capacidad de conmover y con su naturaleza de epopeya trágica pero victoriosa. 

Ava DuVernay se encarga de la realización. Esta es su tercera incursión en la pantalla grande, tras una larguísima carrera como publicista y asistenta en múltiples proyectos. Este trabajo le ha proporcionado una nominación al Globo de Oro y sin duda le abrirá las puertas para seguir afianzándose profesionalmente de ahora en adelante. “Selma” optaba a dos estatuillas en la reciente entrega de los Oscar (película y canción original), ganando el último de ellos. En este sentido, no es frecuente que las aspirantes al máximo galardón no integren a su vez otras categorías a premio, pero en este caso ha sido así. 

El elenco artístico está formado por grandes y reconocidos nombres de la interpretación, como Martín Sheen, Cuba Gooding Jr., Tim Roth, Oprah Winfrey o Tom Wilkinson. A ellos se une el protagonista de la historia, el joven y desconocido actor británico David Oyelowo, que recrea al mítico líder Martin Luther King. Hasta la fecha le habíamos visto a cargo de papeles secundarios en títulos tan interesantes como “Interstellar”, “El mayordomo”, “Lincoln” y “Criadas y señoras”. Yo he tenido además la oportunidad de apreciar su trabajo en “El año más violento”, todavía no estrenada en España por culpa de ese laberinto existente entre distribuidores y exhibidores. Confío en que aterrice en las carteleras lo antes posible.

Trailer en castellano



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Datos del film
Película: Selma.
Dirección: Ava DuVernay.
Países: Reino Unido y USA. Año: 2014. Duración: 128 min. Género: Biopic, drama.
Interpretación: David Oyelowo (Martin Luther King, Jr.), Tom Wilkinson (presidente Lyndon B. Johnson), Carmen Ejogo (Coretta Scott King), Giovanni Ribisi, Lorraine Toussaint, Common, Alessandro Nivola, Cuba Gooding Jr., Tim Roth, Oprah Winfrey.
Guion: Paul Webb.
Producción: Christian Colson, Dede Gardner, Jeremy Kleiner y Oprah Winfrey.
Fotografía: Bradford Young.


martes, 3 de marzo de 2015

HOMENAJE A "SONRISAS Y LÁGRIMAS" EN EL 50º ANIVERSARIO DE SU ESTRENO (Tribute to the film "The Sound of Music" in the 50th anniversary of his premiere)


Esta semana se cumple el cincuentenario del estreno mundial de la película “The Sound of Music”, estrenada en España con el título de “Sonrisas y lágrimas”. El largometraje llegó a las pantallas el 2 de marzo de 1965 en Nueva York y el 10 de ese mismo mes en Los Ángeles. Dirigido por Robert Wise y protagonizado por Julie Andrews y Christopher Plummer, se basó en el musical homónimo de Broadway (con canciones de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II) y en la novela "La historia de los cantantes de la familia Trapp", escrita por María von Trapp y que ya tuvo otra versión cinematográfica en 1956 titulada "Die Trapp-Familie" (La familia Trapp).

El rodaje tuvo lugar en Salzburgo y en los estudios de la 20th Century Fox en California. La cinta ganó cinco Oscars de Hollywood (película, director, sonido, montaje y banda sonora adaptada) y dos Globos de Oro (película y actriz protagonista). 


La historia transcurre en la ciudad de Salzburgo pocos meses antes de que Austria fuera anexionada a la Alemania de Hitler. Una novicia llamada María (Julie Andrews) es enviada a casa de un viudo capitán de la antigua Marina Imperial austriaca, Georg von Trapp (Christopher Plummer), para que trabaje como institutriz de sus siete hijos. Allí, la joven entablará amistad con los niños y se enamorará del militar, quien ya está a punto de casarse con la baronesa Schroeder (Eleanor Parker). 

Se da la circunstancia de que la familia von Trapp existió en la vida real, aunque el film no relata fielmente los acontecimientos históricos por los que atravesaron. Por ejemplo, no huyeron a través de las montañas hacia Suiza (desde Salzburgo es imposible y los hubiera acercado a Hitler en Obersalzberg) sino que María planeó una gira a América. Para ello, se desplazaron cómodamente en tren a Italia, siguieron a Londres y finalmente lograron emigrar a los Estados Unidos. 

El musical fue un empeño personal de Mary Martin, estrella de Broadway que había visto otra película alemana sobre la familia cantante y quiso transformarla en un musical. Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II consiguieron a la postre la licencia para representar la citada obra, que alcanzó las 1443 funciones y obtuvo seis prestigiosos premios Tony.


Trailer de la película (en versión original)




Escena de "Sonrisas y lágrimas" (en versión original)