viernes, 7 de enero de 2011

THE TOURIST


El realizador alemán Florian Henckel von Donnersmarck sorprendió a crítica y público hace apenas un par de años con La vida de los otros, un poderoso drama que ganó el Oscar al mejor film de habla no inglesa, además de obtener numerosos reconocimientos a nivel internacional. Ese auténtico hallazgo de cinta combinaba con éxito suspense y drama y poseía esa extraña e infrecuente habilidad que consiste en entretener al espectador y, al mismo tiempo, convencerle de que lo que está viendo posee una trascendencia que excede de un simple producto para pasar el rato. Ha sido una sorpresa descubrir que el citado director sea ahora el responsable de esta película protagonizada por Angelina Jolie y Johnny Depp. Cuando vi hace unos meses el tráiler de The Tourist me pareció otro título prescindible en el que la Jolie insistía en poner la misma cara que en sus últimas incursiones en el género, es decir, la de una supermujer que te mira perdonándote la vida, pese a que su posición en las alturas le permitiría acabar con cualquiera con el simple chasquido de sus dedos. Este particular gesto sólo le sirvió en la muy divertida Mr. And Mrs. Smith, aunque el mérito se debiera a su compañero de reparto Brad Pitt, que asumió por fortuna todo el protagonismo cómico de la cinta, salvando el resultado final. Dadas las circunstancias, he de reconocer que no tenía mucho interés en ver este nuevo film pero la presencia del realizador germano, las sorprendentes nominaciones a los Globos de Oro a mejor película, mejor actor y mejor actriz, y el hecho de que el guionista fuera el mismo de Sospechosos habituales hicieron que me replantease la situación y acudiese a la sala de proyección. Pocos minutos bastaron para que mis peores presagios se hicieran realidad.
The Tourist es, simple y llanamente, una mala película, por más que se presente en un envoltorio refinado. Eso sí, la ciudad de Venecia muestra toda su belleza y los protagonistas son, sin duda, muy atractivos. El resto es la nada, porque no hay nada más: una trama ridícula, unas escenas de acción aburridas, un romance frío tirando a gélido y unos personajes desdibujados, cuando no caricaturizados. Que la Asociación de Prensa Extranjera acreditada en Estados Unidos haya nominado este film a la mejor película en la categoría de comedia sólo confirma el penoso trance por el que atraviesa un género, en su momento, glorioso o, en su defecto, la más absoluta falta de criterio por parte de los componentes de este colectivo encargado de entregar los Globos de Oro.
Tanto Angelina Jolie como Johnny Depp hacen lo que pueden. Ella es capaz de experimentar un cambio radical cuando rueda dramas como El buen pastor, Un corazón invencible o El intercambio, pruebas fehacientes de que se trata de una buena actriz. Sin embargo, cuando se adentra en los terrenos del cine de acción, se limita a repetir hasta la saciedad esa manida expresión facial de majestuosa superioridad. También Johnny Depp nos tiene acostumbrados a alternar brillantes interpretaciones en películas deliciosas con otras que no merecen tales calificativos, aunque sus cambios de registro no suelen ser tan traumáticos como los de su compañera. El largometraje en cuestión ha logrado recaudar tras un mes de exhibición en Estados Unidos poco más de la mitad de su presupuesto total, por lo que se puede afirmar con rotundidad que estamos ante un fracaso, además de artístico, económico, a la espera de lo que ocurra en el mercado internacional.

No hay comentarios: