viernes, 5 de noviembre de 2010

THE TOWN: CIUDAD DE LADRONES


Ben Affleck es de ese tipo de actores que proyecta una imagen personal radicalmente contraria a la que debería transmitir en su faceta profesional. Durante su relación sentimental con la actriz y cantante de origen puertorriqueño Jennifer López participó en varios proyectos claramente prescindibles, circunstancia que unida a su aspecto un tanto macarra, no ha resultado de gran ayuda para el desarrollo de su carrera artística. Sin embargo, si se analiza el conjunto de su filmografía, se debe concluir que nos hallamos ante un cineasta que vale la pena tener en cuenta. En su labor como guionista, obtuvo, en colaboración con su íntimo amigo y magnífico actor Matt Damon, un Oscar y un Globo de Oro gracias a la cinta El indomable Will Hunting. Como realizador detrás de la cámara fue el responsable de la interesante Adiós, pequeña, adiós, película premiada por la National Board of Review y por las Asociaciones de Críticos de Chicago, Boston y Austin. Ahora asume la dirección de The Town: ciudad de ladrones, con la que una vez más ha logrado una acogida más que notable tanto por parte de la crítica especializada como por el público a quien va dirigida. En el fin de semana de su estreno se colocó en el número uno de la taquilla estadounidense y, hasta el momento, ha recaudado cerca de noventa millones de dólares en Norteamérica, un éxito de rentabilidad para una producción que costó apenas cuarenta millones. Es cierto que, como intérprete, su trayectoria puede calificarse de errática y, de hecho, su actuación en este último largometraje avala que el punto débil del californiano es sin duda el interpretativo. En la actualidad está rodando a las órdenes del extraño director Terrence Malick un film en el que comparte cartel con Javier Bardem, Rachel Weisz y Rachel McAdams. Tal vez en esta ocasión consiga finalmente despuntar en un terreno que se le resiste.
The Town: Ciudad de ladrones es un thriller intenso en el que se cuenta una historia sustentada sobre los tres pilares que forman la directora de una sucursal bancaria, un experto atracador y el policía encargado de seguir la pista del delincuente. La acción, salpicada por unas dosis de intriga más que aceptables, gira de modo interesante y entretenido alrededor de este triángulo. No obstante, su principal lastre es que refleja una temática que ya ha sido tratada repetidas veces en otros muchos largometrajes de indudable calidad, dejando al descubierto su peligrosa tendencia a la reiteración e, incluso, a la copia. Determinadas escenas recuerdan inevitablemente a títulos como Copland, Heat o Le llaman Bodhi, por citar sólo algunas muestras del género. Además, su montaje resulta algo tramposo y peca de jugar con el espectador. Affleck se recrea en la narración pausada de numerosas escenas y se centra en las relaciones establecidas entre los personajes, señas particulares de identidad que ya mostrase en la citada Adiós, pequeña, adiós. A medida que avanza la proyección la trama gana en intensidad, con lo que los aficionados a este tipo de género cinematográfico no se sentirán defraudados y abandonarán la sala de proyección con un buen sabor de boca. En definitiva, una apuesta que, sin llegar a entusiasmar, agradará a los amantes de los thrillers policíacos.
Junto a Ben Affleck, completan el reparto Rebecca Hall, a quien hemos visto en Vicky, Cristina Barcelona o El desafío: Frost contra Nixon y Jeremy Renner, uno de los protagonistas de la aclamada En tierra hostil y de 28 semanas después. Los secundarios de lujo Pete Postlethwaite – Origen, El jardinero fiel, En el nombre del padre- y Chris Cooper -El caso Bourne, Seabiscuit, Syriana- dan muestras de su inmenso talento y versatilidad. Por último, la joven actriz Blake Lively, que alcanzó cierta repercusión por su intervención en la serie televisiva Gossip Girl interpreta un papel secundario.

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